
El uso de testosterona se ha convertido en una práctica muy popular.
Creadores de podcasts como Joe Rogan y Andrew Huberman están entre quienes promocionan la terapia de reemplazo hormonal de testosterona para obtener más energía, fuerza, concentración y más.
A partir del mes de julio de este año, oficiales de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, comenzaron a aplicar pruebas de niveles de testosterona — hormona masculina — a miembros activos y militares en reserva durante sus chequeos anuales. Los hombres de mediana edad no son los únicos que están tomando testosterona. Algunas mujeres en etapa de perimenopausia y posmenopausia están tomando productos de testosterona que originalmente fueron creados para hombres.
¿Pero qué es la testosterona? ¿Quiénes necesitan estos tratamientos de reemplazo hormonal de testosterona? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Y qué riesgos puede haber en su consumo?
Datos confirmados sobre la terapia de reemplazo de testosterona
- La mayoría de los hombres no necesita terapia de reemplazo de testosterona.
- Los médicos recomiendan esta terapia únicamente a hombres con niveles de testosterona persistentemente bajos y síntomas asociados.
- La fatiga, el aumento de peso, la disminución de la libido o del deseo sexual y las dificultades para concentrarse o prestar atención pueden tener diversas causas, no solo niveles bajos de testosterona.
- La testosterona es un esteroide anabólico y puede causar efectos secundarios perjudiciales si se utiliza sin necesidad.
- Antes de iniciar la terapia de reemplazo de testosterona, los médicos deben evaluar otras posibles causas de los síntomas, como la apnea del sueño, la obesidad o el uso de ciertos medicamentos.
Para comprender mejor este tema, conversamos con la Dra. Margaret Wierman, endocrinóloga de UCHealth. Wierman, quien durante dos décadas trabajó como jefa del departamento de endocrinología en el Denver Veterans Affairs Medical Center (Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Denver), es una experta en la testosterona y los efectos que puede tener tanto en hombres como en mujeres. Ella fue la autora principal de los lineamientos de la terapia de testosterona en mujeres, desarrollados por la Sociedad de Endocrinología.
Su recomendación para los hombres es: Si sus niveles de testosterona en ayunas no son bajos al medirlos por la mañana, en dos ocasiones y mediante un análisis de alta sensibilidad, entonces no debería tomar testosterona adicional.
La testosterona es un esteroide anabólico y puede venir con una serie de efectos secundarios bien conocidos, dijo Wierman, quien también es profesora de medicina en la University of Colorado Anschutz School of Medicine (Escuela de Medicina Anschutz de la Universidad de Colorado).
¿Qué es la testosterona?
La testosterona es el principal andrógeno, u hormona sexual, de carácter masculino. También está presente en las mujeres, aunque en niveles mucho más bajos. La testosterona es un esteroide anabólico. Los suplementos de testosterona son los mismos esteroides tristemente célebres por los escándalos de dopaje. Algunas personas también utilizan andrógenos sintéticos que actúan de manera similar a la testosterona.
“Anabólico” proviene de la palabra de origen Griego anabole, que significa “lanzar hacia arriba”. En términos metabólicos, el metabolismo anabólico construye moléculas complejas a partir de otras más simples. En el caso de los esteroides anabólicos, dicha construcción se manifiesta principalmente en el tejido muscular. Sin embargo, la testosterona también interviene en el metabolismo, la función reproductiva, la salud ósea, la producción de glóbulos rojos y la función cerebral.
¿Cuáles son los niveles normales de testosterona en los hombres?
Las reglas generales varían según el laboratorio, pero Wierman explicó que los niveles normales de testosterona en hombres adultos, medidos mediante una prueba sensible de espectrometría de masas, suelen oscilar entre 300 nanogramos por decilitro y 800 ng/dL.
Sin embargo, medir la testosterona no es algo sencillo, señaló Wierman. Especialmente en los hombres mayores, los niveles pueden fluctuar hasta un 30% a lo largo del día, siendo generalmente más altos por la mañana y disminuyendo conforme avanza la jornada. Wierman indicó que ella y sus colegas suelen realizar dos mediciones de testosterona en ayunas por la mañana para establecer un punto de partida o de referencia.
Los hombres que tienen niveles de testosterona en rangos normales, pero que no están tan altos como en el pasado, no deberían tomar terapia de reemplazo de testosterona, dijo Wierman.
“Muchos hombres piensan, ‘Oh, yo solía tener un nivel de 800, y ahora tengo 400, así que eso es un nivel bajo, así que debería ir a la clínica y aumentar mis niveles de testosterona’”, dijo Wierman. “Pero un nivel en el rango normal significa que es normal”.
¿Es una condición médica tener niveles bajos de testosterona?
La testosterona baja puede representar un problema de salud legítimo para algunos hombres, pero no es tan frecuente como los defensores de la terapia de reemplazo de testosterona (TRT) podrían hacer creer. El hipogonadismo masculino, como se denomina a los niveles de testosterona inferiores a 300 ng/dL, tiende a aumentar con la edad. Esta condición afecta a alrededor del 1% de los hombres menores de 30 años, a cerca del 12% de los hombres de 50 años, y a aproximadamente el 20% de los hombres en su década de los 60 años; en el caso de los hombres de 70 años, este porcentaje equivale al 30%. En el caso de los hombres de 80 años, esto puede equivaler a la mitad, es decir, el 50%.
Con el paso del tiempo, el principal factor responsable de esa disminución no es la producción de testosterona en sí, sino el aumento de los niveles de la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG, por sus siglas en inglés), que se une a la testosterona en la circulación sanguínea. El hígado la produce y, según explicó la experta, “cualquier cosa que altere el metabolismo de su hígado puede incidir en que sus niveles de testosterona estén altos o bajos”.

Hay otros factores que pueden contribuir a un conteo bajo en los niveles de testosterona, entre estos, la apnea obstructiva del sueño, la obesidad, la exposición a glucocorticoides como la prednisona, los opioides, e incluso los suplementos dietarios, dijo la experta.
Los síntomas del hipogonadismo masculino pueden incluir disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, problemas de fertilidad, fatiga, aumento de peso, pérdida de masa muscular, falta de concentración y estado de ánimo depresivo.
Wierman es una de las muchas doctoras que afirman que los niveles bajos de testosterona por sí solos no deberían ser un desencadenante automático para iniciar una terapia de reemplazo de testosterona. Más bien, señaló que la decisión de comenzar este tratamiento debe basarse en una combinación de niveles bajos de testosterona confirmados clínicamente y la presencia de síntomas asociados.
Lo que se conoce como testosterona baja sintomática requiere una medición que confirme niveles bajos de testosterona y la presencia de al menos tres síntomas. Esa combinación es mucho menos común: solamente un aproximado del 6% de los hombres de todas las edades reúnen esa condición.
Algunos hombres con niveles bajos de testosterona no presentan síntomas. Otros hombres, en cambio, con niveles normales de testosterona, sí pueden experimentar síntomas asociados a la testosterona baja. Wierman señaló que la combinación de niveles bajos de testosterona medidos cuidadosamente y la presencia de síntomas es indispensable para que los hombres puedan beneficiarse del tratamiento sin asumir riesgos excesivos.
¿Cuáles son los beneficios de la terapia de reemplazo hormonal de testosterona?
Para los hombres con hipogonadismo, aumentar los niveles de testosterona puede mejorar la masa muscular, acelerar la recuperación después de entrenamientos intensos, reducir la masa grasa, aumentar la densidad ósea y mejorar la libido y la función sexual, además de disminuir el riesgo de diabetes tipo 2, aliviar la fatiga y ayudar a mejorar los síntomas de depresión. Algunos de estos beneficios también se extienden a hombres cuya suplementación con testosterona eleva sus niveles de testosterona por encima de los valores normales.
“Es un esteroide anabólico. Todos se sienten “mejor” con testosterona. ¿Pero es seguro su uso?“ No, no es seguro dar testosterona a los hombres que tienen sus niveles normales”, dijo Wierman. “Queremos tratar la causa subyacente cuando no se trata de hipogonadismo, y cuando sí es hipogonadismo, queremos tratarlo hasta alcanzar un nivel fisiológico, es decir, el nivel de testosterona que el cuerpo produce de forma natural — no llegar a niveles altos — debido a los riesgos de tener esos niveles altos”.
¿Cuáles son los riesgos de la terapia con testosterona?
Hay riesgos para la salud muy bien documentados sobre los efectos de tener muy elevados los niveles de testosterona.
- Al suprimir la capacidad natural del cuerpo de producir testosterona, los niveles elevados de testosterona pueden reducir la fertilidad masculina.
- Los niveles altos de testosterona pueden provocar agrandamiento de la próstata, conocido como hiperplasia prostática benigna o HPH, aunque esas investigaciones se han centrado en hombres que utilizaron terapia de reemplazo de testosterona para tratar el hipogonadismo.
- Los niveles extremadamente altos de testosterona pueden fomentar la agresividad y otros comportamientos conocidos como “ira por esteroides”.
- El uso de terapia de reemplazo hormonal de testosterona puede contribuir a desarrollar apnea del sueño.
- El aumento en la producción de glóbulos rojos que pueden provocar los niveles excesivamente altos de testosterona puede hacer que la sangre se espese, lo que ejerce presión sobre el corazón y aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos. Dicho esto, un estudio de 2023 encontró que los hombres que recibían terapia de reemplazo de testosterona a niveles fisiológicos, es decir, para mantener la testosterona dentro del rango normal, como tratamiento para el hipogonadismo, no tenían riesgos más altos de infartos o accidentes cerebrovasculares.
¿Es necesaria la terapia de reemplazo de testosterona siempre que se confirme que hay niveles bajos de la hormona?
Hay casos en los que la terapia de reemplazo de testosterona es la respuesta correcta, señaló Wierman. Sin embargo, con frecuencia, los niveles bajos de testosterona son una consecuencia de otro problema subyacente.
Los mecanismos que utiliza el organismo para controlar la testosterona son complejos e involucran al hipotálamo en el cerebro, la glándula pituitaria o hipófisis, las gónadas y el hígado. Esto puede dificultar la identificación de la causa real de la testosterona baja.
Por ejemplo, explicó Wierman, el problema subyacente podría ser un tumor hipofisario (la hipófisis libera la hormona luteinizante, que indica a los testículos que produzcan testosterona) o una enfermedad del hígado graso, que puede afectar los niveles de globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y, por lo tanto, los niveles de testosterona.
Alternativamente, un paciente que ha estado recibiendo inyecciones de cortisona para el dolor articular u otros tipos de dolor podría presentar niveles bajos de testosterona de forma temporal, porque el organismo reduce su propia producción de andrógenos en respuesta al esteroide administrado. Ese es un efecto similar, aunque más atenuado, a lo que experimentan aquellas personas que usan opioides, ciertos suplementos, esteroides anabólicos por periodos prolongados.
De manera sorprendente, hay un problema de fondo relacionado con la producción de testosterona en el caso de no tratar la apnea del sueño, dijo Wierman. La apnea del sueño desencadena una compleja cadena de acontecimientos que comienza con un aumento del cortisol (una hormona del estrés) y continúa con niveles más altos de catecolaminas, como la adrenalina.
“Cuando los niveles de cortisol aumentan, se comienza a ganar peso en la zona central del cuerpo, aumentan los niveles de catecolaminas y quizás la presión arterial también empiece a elevarse”, dijo Wierman. “Hay una disminución del óxido nítrico en los músculos cavernosos del pene, lo que provoca disfunción eréctil, y existe además un leve efecto de la baja concentración de oxígeno que afecta al ‘centro de control’ del cerebro, por lo que los niveles de testosterona disminuyen ligeramente”.
Según Wierman, tratar la apnea del sueño puede ayudar a corregir estos problemas y, con frecuencia, los niveles de testosterona vuelven a la normalidad.
Además, señaló que la terapia de reemplazo de testosterona (TRT) puede producir el efecto contrario, ya que puede empeorar la apnea del sueño.
¿Hay una forma más segura de recibir terapia de reemplazo de testosterona?
Recibir terapia de reemplazo de testosterona sin supervisión médica supone un riesgo significativo, ya que alcanzar niveles excesivamente altos de esta hormona puede causar efectos secundarios graves.
Wierman señaló que recomienda tratamientos de acción más corta, como lociones, geles o inyecciones de dosis bajas, que permitan ajustar la dosis con rapidez. Expresó preocupación por las inyecciones de acción prolongada y los implantes de pellets bajo la piel, que pueden mantener los niveles de testosterona por encima del rango normal durante semanas o meses.
“Con frecuencia administran una dosis que eleva los niveles de testosterona entre dos y cinco veces por encima de lo normal”, dijo.
¿Eleva el riesgo de desarrollar cáncer de próstata el recibir terapia de reemplazo hormonal?
Investigaciones recientes sugieren que la terapia de reemplazo hormonal de testosterona no necesariamente incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Sin embargo, la terapia de reemplazo de testosterona puede provocar hiperplasia prostática benigna (HPB), un agrandamiento de la glándula prostática.
¿Pueden los hombres con cáncer de próstata recibir terapia de testosterona?
Las células del cáncer de próstata necesitan testosterona para crecer. La terapia de reemplazo de testosterona está contraindicada para los hombres con cáncer de próstata. De hecho, los médicos suelen recetar el enfoque opuesto: la terapia de privación androgénica (ADT, por sus siglas en inglés), para ralentizar o detener el crecimiento del cáncer de próstata. Los médicos utilizan la terapia de deprivación androgénica en combinación con la terapia de radiación, cirugía u otros tratamientos para el cáncer de próstata.
Dicho eso, los hallazgos de investigaciones recientes tienen resultados que contrastan con la sabiduría convencional que plantea la relación entre los suplementos de testosterona y el riesgo recurrente o progresivo de desarrollar cáncer de próstata.
¿Cuál es el nivel normal de testosterona en las mujeres?
Los niveles normales de testosterona en las mujeres oscilan aproximadamente entre 10 y 50 ng/dL antes de la menopausia y entre 5 y 20 ng/dL después de la menopausia. Según Wierman, es difícil medir estos niveles con precisión mediante los análisis de laboratorio habituales.
¿Cómo puede ayudar la terapia con testosterona a las mujeres en la posmenopausia?
“No existen datos que sugieran que haya un síndrome de deficiencia de andrógenos en las mujeres, es decir, un nivel de testosterona que se correlacione con signos y síntomas que desaparezcan al administrar testosterona”, dijo Wierman.
Aunque se necesitan mejores soluciones para ayudar a las mujeres a afrontar los numerosos desafíos de la menopausia, la testosterona no es una panacea. Actualmente, la única indicación respaldada por evidencia para la terapia con testosterona en mujeres en la posmenopausia es el trastorno del deseo sexual hipoactivo (HSDD, por sus siglas en inglés). Incluso en ese caso, los beneficios son modestos, señaló Wierman.
“Los estudios muestran que, al elevar la testosterona a niveles altos, pero dentro del rango normal para una mujer en la etapa premenopausia, es decir, niveles similares a los que observamos en mujeres con exceso de vello, acné e infertilidad, las mujeres experimentaron una mejora en la libido y reportaron aproximadamente un episodio adicional de relaciones sexuales satisfactorias al mes”, explicó Wierman.
Añadió que actualmente no existen datos que respalden beneficios para la función cognitiva, la salud ósea, la salud muscular o el bienestar general.
Wierman también señaló posibles riesgos, como la conversión de niveles elevados de testosterona en estradiol, lo que podría aumentar el riesgo de cáncer de mama. Asimismo, indicó que todavía no hay suficientes datos sobre los efectos a largo plazo del uso de testosterona en mujeres posmenopáusicas.
“Le dará más energía. Hará que se sienta más activa. Y si está deprimida, si su esposo no responde a sus necesidades o si sus hijos la están volviendo loca, la testosterona podría ayudarle a corto plazo, pero con riesgos potenciales, y ahí es donde no contamos con suficientes datos”, advirtió Wierman.
Wierman contribuirá a definir cómo recopilar y utilizar esos datos en beneficio de las mujeres posmenopáusicas. Tenía previsto participar el 17 de septiembre de 2026 en una reunión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) destinada a orientar futuras investigaciones y el posible desarrollo de medicamentos con dosis bajas de testosterona para mujeres que atraviesan la menopausia.
“Se necesita más investigación”, concluyó.