Las bolsitas de nicotina crecen en popularidad. ¿Qué efectos tienen? Expertos analizan su impacto en el cerebro, el riesgo de cáncer y de adicción.

Las ventas de bolsas de nicotina han aumentado casi un 300% en Estados Unidos en los últimos años. Son especialmente populares entre los jóvenes, incluidos los menores de edad.
28 minutes ago
Las bolsitas de nicotina han experimentado un auge en popularidad, pero los expertos médicos instan a la precaución. La nicotina es adictiva y existe poca investigación sobre cómo estas bolsas afectan a las personas. Foto de Kati Blocker, UCHealth.
Las bolsitas de nicotina han experimentado un auge en popularidad, pero los expertos médicos instan a la precaución. La nicotina es adictiva y existe poca investigación sobre cómo estas bolsas afectan a las personas. Foto de Kati Blocker, UCHealth.

Las bolsitas de nicotina oral — incluyendo las marcas como Zyn, Velo, on! Rogue, entre otras  — están haciendo noticia y su popularidad crece cada vez más.

Las personas que utilizan bolsas de nicotina las colocan entre los labios y las encías, de manera muy similar a quienes consumen tabaco de mascar.

Los influencers de las redes sociales promocionan el principio activo del tabaco — altamente adictivo — como un potenciador cerebral y un preservador de la salud. Por su parte, los fabricantes de bolsas de nicotina — incluido el fabricante cuya planta de $600 millones de dólares ya está produciendo Zyn en Aurora, Colorado — promueven sus productos como herramientas para dejar de fumar.

Expertos en salud de la U.S. Food and Drug Administration (FDA) aprobaron la venta de bolsas de nicotina debido a su potencial para reducir el tabaquismo, sin embargo, los funcionarios de la FDA aún no han incluido las bolsas de nicotina entre la lista de productos de ayuda para dejar de fumar, aprobados por la agencia federal.

Considerando que el consumo de cigarrillos mata alrededor de medio millón de personas cada año en Estados Unidos — y que los cigarrillos electrónicos de vapeo, tienen sus propios impactos en la salud, las alternativas a los cigarrillos libres de humo y de vapor pueden aparentar ofrecer opciones potencialmente más saludables y están en auge.

Pero de acuerdo con la Dra. Gina Kruse, médico internista que atiende a pacientes en el UCHealth University of Colorado Hospital, hace un llamado a la precaución en su uso.

Kruse también es directora de la coalición Colorado Nicotine, E-Cigarettes, and Tobacco Research Alliance (CoNECTR) y es además profesora en la University of Colorado Anschutz School of Medicine. Ella afirmó que los beneficios percibidos de la nicotina conllevan costos reales, y que la investigación sobre los riesgos y los posibles daños de las bolsitas de nicotina se encuentra aún en una etapa incipiente.

¿Qué son las bolsitas de nicotina?

Suelen estar disponibles en presentaciones de paquetes de 15 a 20 unidades dentro de envases coloridos que recuerdan a pequeños discos de hockey. Cada bolsita de nicotina contiene normalmente 3, 6 o 9 miligramos de nicotina derivada del tabaco o sintética. Al igual que el tabaco sin humo — también llamado “snus” y pronunciado “snoose” —, los usuarios colocan la bolsita permeable entre el labio y la encía, donde la mucosa oral absorbe la nicotina.

Aproximadamente entre el 80 y el 90% del contenido de la bolsita está compuesto por agua o celulosa microcristalina, y la mayoría de los consumidores elige versiones con sabores añadidos. Las variantes con sabor a menta son actualmente las más populares.

¿Qué hace a la nicotina placentera y adictiva?

La nicotina provoca reacciones en los sistemas de recompensa, sensoriales y cognitivos del cerebro al imitar a un neurotransmisor llamado acetilcolina. La nicotina se une a los mismos receptores neuronales a los que se une la acetilcolina, activando una compleja vía que conduce a la liberación de dopamina, glutamina y ácido gamma-aminobutírico.

En cuanto a los efectos en el cerebro o en la cognición, algunos influencers afirman que los productos con nicotina mejoran su concentración y su capacidad para aprender, procesar, retener y recordar información.

Pero muchos de estos supuestos beneficios serían de corta duración, y los investigadores aún no han analizado completamente los costos a largo plazo de un rápido aumento de dopamina.

La influencia de la nicotina en la motivación y en el procesamiento relacionado con la recompensa es el principal motor de su atractivo, explicó Kruse, y probablemente también influye en la percepción de beneficios cognitivos.

Ella describe los datos sobre los beneficios cognitivos del consumo de tabaco como inconsistentes, y señala que muchos autores de estudios que miden estos efectos recibieron financiación de la industria tabacalera. Además, estos estudios suelen no evaluar los déficits cognitivos que ocurren durante la abstinencia entre dosis o durante intentos prolongados de dejar la nicotina.

“Yo lo veo como una recompensa: obtiene un aumento de dopamina cuando usa nicotina, y eso es lo que le mantiene consumiéndola”, dijo Kruse.

¿Qué tan adictivas son las bolsitas de nicotina?

Los envases de las bolsitas de nicotina incluyen una advertencia en letra grande: “Este producto contiene nicotina. La nicotina es una sustancia adictiva”.

Mientras la evidencia preliminar sugiere que las bolsitas de nicotina pueden limitar y, en algunos casos, reducir el consumo de cigarrillos, en realidad, dejar de consumir las bolsitas de nicotina tampoco es fácil.

No hay sorpresas: La nicotina está entre los productos considerados más adictivos en una escala internacional, y las bolsitas de nicotina “pueden aproximarse al consumo regular o intenso de cigarrillos en cuanto a la cantidad de nicotina que aportan”, dijo Kruse.

Kruse explicó que un factor clave en la adicción es el corto lapso entre la ingesta de una droga y sus efectos en el cerebro. Con el cigarrillo y el vapeo, se trata de segundos. Las bolsitas orales alcanzan el torrente sanguíneo en cuestión de minutos. Luego, la sustancia produce una recompensa rápida en el cerebro mediante un aumento de dopamina, dijo Kruse.

Pero este aumento desaparece con rapidez y desencadena un fuerte deseo de otra dosis. En contraste, los parches de nicotina utilizados para dejar de fumar liberan dosis bajas y continuas.

“El verdadero motor de la adicción al fumar es que obtiene una recompensa rápida en el cerebro en cuanto lo usa, pero tiene una vida media muy corta”, dijo Kruse. “Los niveles de nicotina salen de nuestro cuerpo muy rápido, y entonces empieza a tener síntomas: su cuerpo y esos receptores en su cerebro le dicen que necesita más nicotina para sentirse bien”.

Según Kruse, los síntomas de abstinencia incluyen irritabilidad, dificultad para concentrarse, inquietud, estado de ánimo deprimido, ansiedad, aumento del apetito y antojos.

¿Qué tan populares son las bolsitas de nicotina?

El uso de las bolsitas de nicotina se ha incrementado desde que los fabricantes las introdujeron en el mercado estadounidense en 2016. Estas bolsitas son especialmente populares entre los adultos jóvenes y, de manera alarmante, entre adolescentes y menores de edad, señaló Kruse.

Las ventas de bolsitas de nicotina en los Estados Unidos aumentaron en un 269% entre enero 2023 y diciembre 2025, con ventas que pasaron de $146.1 millones a $539.5 millones.

En el 2025, 2.3% de estudiantes de secundaria (high school) y 0.9% de estudiantes de escuela intermedia (middle school) reportaron haber usado bolsitas de nicotina en los últimos 30 días de haberse realizado la encuesta. Y aunque el vapeo es más popular — con un 7.1% de estudiantes de high school y 2.6% de estudiantes de middle school reportando que practican vapeo — el crecimiento del consumo de bolsitas de nicotina entre menores de edad está generando una creciente preocupación entre los expertos en salud, especialmente debido a los peligros que conlleva el uso de nicotina en el desarrollo del cerebro de los adolescentes. Entre los efectos comprobados, la adicción a la nicotina provoca que el cerebro en desarrollo sea más impulsivo y tenga una menor capacidad de atención.

¿Son seguras las bolsitas de nicotina?

Las bolsitas de nicotina son químicamente mucho más simples que las hojas de tabaco, cuya combustión libera cientos de compuestos potencialmente dañinos en los pulmones, incluidos decenas de carcinógenos.

Investigadores en un estudio realizado en el 2023 con el apoyo financiero de la empresa Swedish Match, que fabrica las bolsitas de nicotina marca Zyn, pusieron a prueba bolsitas de nicotina húmedas y secas de la marca Zyn para detectar 43 compuestos dañinos o potencialmente dañinos (HPHC, por sus siglas en inglés). Los autores — empleados de Swedish Match — encontraron solo unos pocos compuestos nocivos, y en niveles bajos. Su análisis no detectó nitrosaminas ni hidrocarburos aromáticos policíclicos, sustancias vinculadas al cáncer en fumadores.

Sin embargo, un estudio independiente realizado en Alemania sobre 44 bolsitas de nicotina de 20 fabricantes distintos detectó nitrosaminas en 26 de ellas.

Kruse señaló que los datos sobre los componentes de las bolsitas de nicotina siguen siendo “bastante limitados”, y que los resultados de la investigación pueden ser poco fiables, ya que los fabricantes suelen patrocinar y financiar estudios sobre estos productos.

¿Provoca cáncer el consumo de bolsitas de nicotina?

La nicotina en sí misma no es considerada un carcinógeno. Pero las preguntas sobre si las bolsitas de nicotina pueden ser cancerígenas o representar algún otro peligro para la salud siguen abiertas, dijo Kruse, porque aún no existe suficiente información sobre ellas.

“Dado el tiempo que estos productos llevan en el mercado, y considerando que gran parte de los datos de salud que tenemos provienen de estudios financiados por la propia industria — que deben interpretarse con escepticismo — realmente no contamos con datos concretos suficientes para determinar cuáles son los daños y riesgos de estos productos”, dijo Kruse.

Sobre el autor

Todd Neff

Todd Neff has written hundreds of stories for University of Colorado Hospital and UCHealth. He covered science and the environment for the Daily Camera in Boulder, Colorado, and has taught narrative nonfiction at the University of Colorado, where he was a Ted Scripps Fellowship recipient in Environmental Journalism. He is author of “A Beard Cut Short,” a biography of a remarkable professor; “The Laser That’s Changing the World,” a history of lidar; and “From Jars to the Stars,” a history of Ball Aerospace.