
El Papa León XIV, de 71 años, fue diagnosticado por los médicos con adenocarcinoma pulmonar, un cáncer que afecta tanto a fumadores como a no fumadores. No se tiene constancia de que el Papa León haya sido fumador.
El Papa tuvo una intervención médica temprana realizada para extirpar una lesión nodular del pulmón derecho, lo cual constituye una señal esperanzadora de que el pontífice podría recuperarse satisfactoriamente, de acuerdo con un análisis realizado por un reconocido experto mundial en cáncer de pulmón, el Dr. Ross Camidge.
El Vaticano informó en un comunicado difundido el miércoles 21 de octubre de 2026 que no será necesario realizar ningún tratamiento adicional.
“Este tipo de cáncer es el más común en casos de cáncer de pulmón”, dijo Camidge, quien es médico de UCHealth y profesor de oncología médica en la Escuela de Medicina de la University of Colorado Anschutz. “Entre el 10 y el 20% de las personas que contraen esta condición, no tienen antecedentes de tabaquismo. Dado que esto es algo tan frecuente, sigue tratándose de una cifra muy elevada”.
Camidge no es el médico del Papa León, y no brinda recomendaciones médicas al equipo de cuidado del Pontífice.
Camidge es, sin embargo, un experto en cáncer de pulmón reconocido a nivel mundial. Como experto en cáncer, es requerido para ofrecer segundas opiniones, solicitudes muy frecuentes, en casos oncológicos tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo, participando en consultas en línea con médicos y pacientes, consultas en las que comparte sus conocimientos y experiencia. Camidge es también director del Programa de Oncología Torácica de la University of Colorado.
En una triste ironía de la vida, Camidge enfrenta el cáncer de pulmón.

El cáncer de pulmón es uno de los tipos de cáncer más comunes
Al ser uno de los tipos de cáncer más frecuentes, el cáncer de pulmón constituye una crisis sanitaria mundial y es uno de los más mortales: cobra más vidas que el cáncer de mama, de próstata, de intestino y de páncreas juntos.
Pero muchos pacientes están experimentando mejores resultados de salud y tasas más elevadas de supervivencia, de acuerdo con los resultados de ensayos clínicos que incluyen tratamientos innovadores, además de protocolos estándar como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
De acuerdo con una declaración oficial del Vaticano, “Se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho del Papa mediante una técnica videoasistida. El examen histológico intraoperatorio confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias”.
¿Qué es el adenocarcinoma, el tipo de cáncer de pulmón que padece el Papa León?
El adenocarcinoma es un tipo de cáncer de pulmón que se forma en células glandulares situadas en las zonas externas del pulmón, dijo Camidge, y es probable que se diagnostique antes que otros tipos de cáncer de pulmón, ya que se propaga más lentamente.
“El adenocarcinoma se origina en los tejidos glandulares que producen moco en los pulmones”, dijo Camidge.
El moco desempeña un papel fundamental en el sistema inmunitario de nuestros pulmones, ya que atrapa sustancias irritantes en las vías respiratorias y las expulsa mediante la tos.
En cuanto a las posibles causas del cáncer en personas no fumadoras, los investigadores están estudiando diversos factores, como el gas radón, la exposición al humo ajeno, las mutaciones genéticas y la exposición a sustancias químicas en el entorno laboral. Camidge también tiene sus propias teorías al respecto, en relación con el caso del Papa León.
“Lo más probable es que su caso esté relacionado con la contaminación del aire. Todavía es relativamente raro, pero es probable que sea la razón”, dijo Camidge.
El diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento a tiempo hacen una gran diferencia en los resultados de salud
Si bien los expertos en el Vaticano no han precisado en qué etapa se encontraba el cáncer del Papa antes de que los médicos lo detectaran, ni si se había propagado, Camidge señaló que es probable que los médicos realizaran tomografías por emisión de positrones (PET) y exploraciones cerebrales antes de la cirugía.
“Se estima que realizaron escaneos apropiados con anticipación para poder operar con éxito y extirpar el nódulo, y que ahí termina todo”, dijo Camidge.
Si bien los síntomas del cáncer de pulmón incluyen fatiga, dificultad para respirar, tos y dolor de espalda, Camidge señaló que lo más probable es que el Papa León no presentara síntoma alguno, dado que la enfermedad se detectó en una etapa muy temprana. Él consideró que los médicos podrían haber observado el nódulo afectado durante un examen médico de rutina.
“Supongo que, al ser el Papa, le realizan tomografías computarizadas (TC) de forma habitual como parte de sus revisiones médicas. Esto no se vería en una radiografía de tórax, por lo que es muy probable que le hicieran una exploración por otros motivos. Habrán detectado la lesión, realizado una biopsia, confirmado que se trataba de cáncer y, posteriormente, procedido a su extirpación. Con suerte, el cáncer no se habrá extendido a otras zonas, a otros lóbulos pulmonares ni a los ganglios linfáticos, y sus probabilidades de curación serían de entre el 80 y el 90%”.
En cuanto al seguimiento posterior, Camidge señaló que el Papa necesitará probablemente, someterse a exploraciones periódicas durante el resto de su vida: primero, para vigilar una posible reaparición, y segundo, porque presenta un mayor riesgo de desarrollar otro cáncer en algún otro nódulo pulmonar.
“Estoy seguro de que el Santo Padre se someterá a tomografías computarizadas durante los próximos años”, dijo Camidge. “Él cuenta con las oraciones de millones de personas en todo el mundo”.