
En una mañana soleada de sábado, el Alcalde de Colorado Springs Blessing “Yemi” Mobolade, se encuentra a orillas del arroyo Monument Creek, cerca del centro de la ciudad. El alcalde sostiene y tira con fuerza una bolsa grande de basura que se ha enganchado en las raíces de un árbol, finalmente logra liberar la bolsa de basura y un puñado de otros desperdicios.
Su esposa, Abbey Mobolade, intenta también liberar basura de las raíces de un árbol. Sus tres hijos, por su parte, utilizan pinzas para recoger colillas de cigarrillos y otros desperdicios esparcidos a lo largo de las orillas del arroyo.
La familia se encuentra en el lugar para participar en una de las habituales jornadas de limpieza y recolección de basura organizadas por la alcaldía de la ciudad y sus organizaciones aliadas. Este es un motivo de especial orgullo para el alcalde, quien basó su campaña electoral en el compromiso de hacer de Colorado Springs una ciudad más limpia; una pasión que tuvo sus orígenes en su Nigeria natal, donde tanto su familia como los demás miembros de su comunidad dedicaban un sábado al mes a recoger basura.
Esta mañana, Mobolade entrega a un voluntario, las bolsas de basura que su familia ha llenado. La persona voluntaria se desplaza en un vehículo todoterreno y, acto seguido, Mobolade le dice sentirse de maravilla.
No se trata de una simple expresión para fines de una galería de fotos de un ajetreado funcionario electo que ha pasado la mañana estrechando manos y tomándose selfis con sus electores, mientras, simultáneamente, intenta mantener bajo control a sus tres hijos pequeños y —por supuesto— recoge basura.

Mobolade, de 47 años, con esa frase ha querido manifestar que se siente en la mejor condición de salud que ha tenido en su vida, un estado que está muy lejos de cómo se sentía en junio del 2025, cuando llegó al hospital con una neumonía bilateral, conocida comúnmente como neumonía doble. Durante esa atención hospitalaria, Mobolade descubrió que tenía dos de las principales arterias de su corazón casi completamente obstruidas.
“Actualmente estoy en mi mejor estado de salud”, dijo Mobolade, mientras sus hijos, Dawit, 12, Aletheia, 8, y Zion, 6, lo esperan para jugar fútbol.
Esa crisis de salud cardíaca transformó prácticamente todos los aspectos de la vida personal y profesional de Mobolade, desde la forma en que prioriza su tiempo y cuida de su salud hasta el modo en que dirige el gobierno de la ciudad. Salió adelante tras una experiencia cercana a la muerte en el UCHealth Memorial Hospital Central, convencido de haber recibido una segunda oportunidad de vivir, agradecido por los cuidados que le salvaron la vida y con una convicción más profunda sobre el impacto que desea tener como esposo, padre, alcalde y miembro de la comunidad global. La suya es una vida renovada por la experiencia de comprender lo que significa recibir más tiempo tras haber superado una crisis de salud que no vio venir.
“Tengo una segunda oportunidad en la vida”, dijo. “Una segunda oportunidad para hacer esto. Y no la voy a desperdiciar”.
Después de inmigrar por oportunidades educativas, Mobolade incursiona en la vida cívica en Colorado Springs
Mobolade es un funcionario electo que desafía cualquier categorización; un recién llegado a la política que se postuló como independiente en la contienda por la alcaldía de Colorado Springs, el primer cargo electo que ha ocupado en su vida. Es inmigrante, pastor, propietario de una pequeña empresa y organizador comunitario.
Mobolade nació y creció en Lagos, Nigeria. Sus padres trabajaban como profesionales y, además —como conversos al cristianismo— dirigían una iglesia. Mobolade se trasladó a los Estados Unidos a los 17 años en busca de oportunidades educativas. Aprovechó esas oportunidades al máximo, obteniendo dos licenciaturas y dos maestrías en tres instituciones académicas diferentes.
En 2010, Mobolade se mudó a Colorado Springs para fundar una iglesia; posteriormente, se sumergió de lleno en una sucesión de roles que le brindaron experiencia en el ámbito empresarial y en el gobierno local, y que alimentaron su pasión por el fortalecimiento de las comunidades.
Cofundó dos populares centros comunitarios: la Wild Goose Meeting House en 2013 y la Good Neighbor’s Meeting House en 2017. En el 2015 empezó a trabajar en una de las iglesias más grandes de Colorado Springs, First Presbyterian, como director de difusión y participación comunitaria. Trabajó en la Colorado Springs Chamber & EDC (Corporación para el desarrollo económico) como vicepresidente de retención y expansión empresarial. Y en 2019, se incorporó al Ayuntamiento de Colorado Springs como administrador de desarrollo de pequeñas empresas, cargo desde el cual puso en marcha recursos y programas para apoyar a los emprendedores. Su oficina se encontraba a solo unas puertas de la del alcalde de aquel entonces.
En 2017, Mobolade se convirtió en ciudadano estadounidense naturalizado; un hito que él ha descrito como profundamente significativo.

Para el año 2022, Mobolade decidió que quería postularse para alcalde. Renunció a su cargo municipal para lanzar su campaña, prometiendo un enfoque renovado para el gobierno de la ciudad y centrándose en la seguridad pública y la infraestructura, así como carreteras urbanas. También se comprometió a aumentar el empleo y el acceso a viviendas asequibles, e impulsar la participación ciudadana.
Mobolade era un candidato con pocas probabilidades de ganar y escaso reconocimiento público. Durante su campaña, organizó cerca de 110 eventos por toda la ciudad y tocó a casi 40,000 puertas. Luego, desafió las expectativas convencionales, derrotando en una segunda vuelta electoral a un político veterano y muy conocido. Mobolade prestó juramento como el 42.º alcalde de Colorado Springs el 6 de junio de 2023, a la edad de 44 años, convirtiéndose en una de las personas más jóvenes en ocupar el cargo en Colorado Springs y en el primer alcalde de raza Negra elegido en la historia de la ciudad.
Mobolade a menudo retoma conceptos promovidos por el presidente Abraham Lincoln, con quien comparte la fecha de cumpleaños: el 12 de febrero. Al conformar su equipo de gobierno municipal, al igual que Lincoln, Mobolade nombró a uno de sus oponentes para ocupar un cargo en su nueva administración. Luego, comenzó a abordar su agenda de campaña. Puso en marcha lo que denominó la iniciativa de las “1,000 reuniones vecinales”, animando a los residentes a organizar pequeños encuentros en sus barrios para fortalecer los lazos comunitarios. Supervisó la contratación de más de 270 nuevos agentes de policía y lideró una iniciativa para aprobar, mediante el voto ciudadano, una ampliación de los fondos destinados a la reparación de carreteras.
Tenía previsto iniciar su segundo año de mandato con una nueva serie de siete asambleas ciudadanas, organizadas conjuntamente con los miembros del Concejo Municipal en sus respectivos distritos electorales.
Sin embargo, a medida que se acercaba a la mitad de su primer mandato como alcalde, Mobolade enfermó de gravedad.
Mobolade lucha contra la enfermedad. “Yo estoy programado para seguir adelante”.
Cuando Mobolade asistió a la primera asamblea pública de la serie, el 23 de mayo, los miembros del personal le comentaron que parecía tener dificultad para respirar. En la reunión del 29 de mayo, se sentía aún peor.
“Nunca pienso en retirarme” —dijo—. “Simplemente estoy programado para seguir adelante. Soy un adicto al trabajo; y no lo digo como algo positivo”.
Esperaba poder recuperarse durante el fin de semana.
Pero cuando comenzó la siguiente semana laboral, el 2 de junio, hizo dos anuncios importantes en la reunión con su equipo de trabajo. En primer lugar, comunicó a su equipo que tendrían que recortar el presupuesto de la ciudad debido a la desaceleración en la recaudación del impuesto sobre las ventas. En segundo lugar, informó que abandonaría la reunión para ir a ver a un médico.

La experiencia en enfermería entra en acción, cuando Abbey Mobolade sospecha de neumonía
La esposa de Mobolade, Abbey, es enfermera y comenzó a notar que su marido no podía subir un tramo de escaleras sin detenerse. Él se quejaba de dolor en el pecho.
“Se tomó las cosas con calma durante un par de días y aligeró su carga de trabajo, pero aun así fue a trabajar, porque él nunca deja de ir a trabajar”, dijo ella. “Pero no se recuperaba; de hecho, estaba empeorando”.
“Pensé que se trataba de una neumonía, o de algún tipo de infección respiratoria”, dijo ella.
Abbey Mobolade trabajó como enfermera de cuidados críticos en el sur de Colorado durante casi ocho años antes de incorporarse al cuerpo docente de enfermería de Pikes Peak State College en el 2018.
La enfermería era una carrera con la que había soñado desde niña, pero no la emprendió hasta que su padre sufrió un infarto y ella interactuó con los enfermeros de cuidados intensivos que lo atendieron. A finales de la década de 2000, mientras cursaba la licenciatura en enfermería en la Universidad de Indiana en South Bend, conoció a Mobolade. Él formaba parte del personal de una iglesia a la que ella había empezado a asistir. Fueron amigos, perdieron el contacto, se reencontraron y, finalmente, comenzaron a salir. Cuando él se mudó a California, mantuvieron una relación a distancia durante 18 meses. Tras finalizar sus estudios de enfermería en 2011, ella se trasladó a Colorado Springs para reunirse con él. Se casaron en 2012.
A medida que la salud de su esposo empeoraba, su experiencia en enfermería salió a relucir.
“Tuve la intuición de que algo no iba bien”, dijo. “Recuerdo mirarlo mientras estaba en el sofá y preguntarme: “¿Acaso estoy presenciando el inicio de una sepsis?”. Solo podía medirle la presión arterial y la saturación de oxígeno, y ambos valores eran normales. Pero él tiene una gran capacidad de compensación, ya que se encuentra en una forma física excepcional”.
El traslado en ambulancia a la Sala de Emergencias
Al terminar su reunión con el equipo de liderazgo de la alcaldía, Mobolade se dirigió a la Colorado Springs City Employee Medical Clinic ubicada en Lane Center for Academic Health Sciences en el campus de University of Colorado Colorado Springs. Estando ahí, una profesional de la salud que le atendió sospechó de la presencia de neumonía, le ordenó algunas pruebas, y le dijo que le contactaría al recibir los resultados.
Al día siguiente, Mobolade recibió su llamada, en la cual le informó que tenía una cita médica programada en UCHealth Grandview Hospital, al otro lado de la calle de Lane Center. Le dijo que debía ir ahí de inmediato.
Mobolade pensó que iría a buscar algo de medicación y luego se dirigiría a la siguiente asamblea ciudadana. Esta prometía ser multitudinaria y polémica, pues se celebraba en una zona de la ciudad donde algunos residentes estaban molestos por varios asuntos relacionados con el crecimiento urbano.
Pronto, Mobolade se enteró de que tendría que cambiar sus planes.
Los médicos del Grandview le ordenaron análisis de sangre, un electrocardiograma y una tomografía computarizada, y decidieron que debía ser hospitalizado. Sin embargo, dado que el Grandview no cuenta con servicio de hospitalización para cuidados cardíacos de alta complejidad, los médicos trasladaron a Mobolade en ambulancia al Memorial Hospital Central.
Mientras tanto, un concejal de Colorado Springs —quien copresentaba la asamblea— comunicó a la multitud allí congregada que el alcalde estaba siendo trasladado de urgencia al hospital. Los periodistas comenzaron a enviar mensajes de texto de inmediato al alcalde y a su equipo.
“A partir de ese momento, todo se fue abajo”, relató Mobolade.

Los posibles problemas cardíacos conmocionan a Mobolade
En el Memorial Hospital Central, Mobolade dijo, “Me siento como si tuviera sobre mi pecho a un gorila que pesa 1,000 libras. Estaba teniendo problemas para respirar”.
Algunos de los síntomas y resultados de las pruebas de Mobolade apuntaban a una posible afección cardíaca, además de neumonía, dijo el Dr. Timothy Hegemen, cardiólogo en UCHealth, en la UCHealth Heart Clinic del Memorial Hospital Central y médico de Mobolade. Los médicos ordenaron más análisis de sangre, un electrocardiograma y un ecocardiograma.
Cuando Mobolade despertó a la mañana siguiente en su cama de hospital, vio que su habitación estaba repleta de personal médico.
“Dijeron: “Tenemos que llevarlo a la sala de cardiología””. “Y yo respondí: ¡Alto! Un momento. Estoy aquí por una neumonía doble”. Y ellos contestaron: “Así es, pero nuestras pruebas han revelado algo potencialmente relacionado con su corazón”.
Mobolade se quedó atónito.
Médico restaura el flujo sanguíneo del corazón con procedimiento de stent
Intentó llamar a su esposa, que estaba en casa con sus tres hijos. Pero ella no contestó. Recurrió a la única forma que se le ocurrió para contactarla: la cámara de vigilancia en la habitación de su hijo. A través de su teléfono, vio movimiento en la habitación de su hijo mayor, Dawit.
“Campeón, soy papá; estoy en el hospital. ¿Puedes ir a buscar a mamá?”.
A Mobolade se le quiebra la voz al recordar el momento en que llamó a su hijo.
“Ese momento me destrozó” —dijo—. “Todo era confuso y la necesitaba. Necesitaba a mi esposa”.
Después de que Abbey Mobolade llegó al hospital, él y su esposa hablaron con el Dr. Joseph Lee, cardiólogo intervencionista en el Memorial Hospital Central. Lee es también profesor clínico asistante de cardiología en la University of Colorado Anschutz School of Medicine. Él le dijo a la pareja que realizaría un angiograma en el laboratorio de cateterismo cardíaco del hospital, inyectando un material de contraste y utilizando imágenes para observar cómo fluía la sangre a través de los vasos cardíacos de Mobolade.

“Él dijo, ‘Vamos y realicemos un chequeo”, dijo Mobolade. “Es probable que no sea nada serio. Si no encontramos nada, usted estará bien, vamos a atender lo que sea que encontremos’”.
Lee descubrió que la arteria descendente anterior izquierda de Mobolade estaba obstruida en aproximadamente un 80%. Esta arteria crucial irriga la parte frontal del corazón, transportando hasta la mitad del suministro sanguíneo del órgano. Se le conoce como la ”vena hacedora de viudas”, ya que una obstrucción en esta vena puede provocar un infarto mortal. Lee también determinó que la arteria coronaria derecha de Mobolade —la cual irriga el lado derecho del corazón— estaba completamente obstruida.
“Yo no tenía idea”, dijo Mobolade. “Ni la más mínima idea de que yo estaba viviendo así”.
Abbey Mobolade dijo que ella quedó “aturdida” por el hallazgo.
“Yo estaba en shock”, dijo. “Y si no se hubiera detectado, podría haberlo encontrado muerto en el suelo de la sala de estar después de hacer ejercicio”.
Lee colocó un stent (endoprótesis vascular) en la arteria izquierda de Mobolade, restableciendo el flujo sanguíneo. Luego le dijo a Mobolade que desbloquear la otra arteria sería un procedimiento más complicado, y que quería esperar hasta que se recuperara de la neumonía.
“Todo fue tan abrumador e impactante”, dijo Mobolade. Había acudido al hospital a causa de una neumonía. De repente, el hombre que estaba “programado para seguir adelante” —aquel que en 2014 había ascendido a toda velocidad la ladera del Pikes Peak en menos de cinco horas— se vio obligado a enfrentarse a una nueva realidad: podría haber muerto a causa de problemas cardíacos que desconocía padecer.
Esta crisis de salud le exigiría replantearse radicalmente su vida: su salud, su estilo de liderazgo y sus numerosas relaciones. En el transcurso de este proceso, Mobolade reconsideraría su fe e incluso su propósito. Ahora cree que es su deber compartir su historia para animar a otras personas a cuidar de su salud.
Tras el procedimiento de colocación del stent, Mobolade se reunió con quien entonces era su jefe de gabinete para delegarle su autoridad durante los dos días siguientes, mientras él se recuperaba de la intervención cardíaca.
“En una situación como esta, que involucra la biología, no puedes salir airoso mediante estrategias, debates, persuadir o la fuerza”, dijo. “Las cosas son como son”.
“De repente, pasé de dirigir reuniones y recorrer la ciudad a estar sentado en una cama de hospital, reflexionando sobre la vida, la salud y las prioridades. Fue un momento que me obligó a hacer una pausa”.
Consejos de salud para el corazón
“Todos pueden cuidar su corazón haciendo lo siguiente”, dijo el Dr. Timothy Hegeman, cardiólogo de UCHealth.
- Lleve una dieta saludable y equilibrada, idealmente, una que sea mayormente de origen vegetal.
- Consuma alimentos reales y limite los alimentos procesados.
- Haga ejercicio con regularidad y evite el sedentarismo.
- Evite fumar y limite el consumo de alcohol. No consuma drogas ilícitas.
- Colabore con su médico para identificar y controlar los factores de riesgo clave, tales como la presión arterial alta, el colesterol elevado, la diabetes y los niveles altos de azúcar en la sangre.
- Si padece alguna afección inflamatoria, como artritis reumatoide o lupus, hable con su médico sobre su riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria y sobre las formas de reducir dicho riesgo.
- Considere realizarse una gammagrafía de calcio coronario también conocida como puntuación de calcio en las arterias coronarias que permite a los médicos detectar placa en las arterias coronarias antes de que se desarrollen los síntomas.
Las enfermedades autoinmunes complican la salud cardíaca
Mobolade padece dos enfermedades autoinmunes que complican sus problemas de salud. Tiene la enfermedad de Raynaud, la cual provoca que los vasos sanguíneos que irrigan la piel se estrechen, haciendo que, en ocasiones, sus manos y pies se sientan entumecidos y fríos. Además, padece artritis reumatoide, una afección que afecta principalmente a las articulaciones, causando hinchazón y dolor.
Las enfermedades autoinmunes pueden provocar inflamación, lo cual, a su vez, puede dañar el revestimiento de los vasos sanguíneos y causar la acumulación de placa grasa, lo cual puede obstruir las arterias y aumentar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un ataque cerebrovascular.
“No resulta sencillo determinar con exactitud qué fue lo que provocó las obstrucciones cardíacas de Mobolade: si fueron los antecedentes familiares, el estrés, las enfermedades autoinmunes u otros factores”, dijo Hegeman, cardiólogo del Memorial Hospital Central que comenzó a tratar a Mobolade tras su hospitalización.
“Lo que sí sabemos es que la artritis reumatoide aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad de las arterias coronarias”, dijo Hegeman. “Algunos estudios sugieren que padecer artritis reumatoide eleva el riesgo en un grado similar al de una persona que fuma. Por lo tanto, puede constituir un factor desencadenante bastante potente en cualquier paciente”.
Editores del diario The Lancet publicaron un estudio en el 2022 que analizó qué tan común era la enfermedad cardiovascular entre las personas que padecían las 19 enfermedades autoinmunes más frecuentes. Los investigadores descubrieron que las personas con enfermedades autoinmunes tenían hasta tres veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular que aquellas que no padecían ninguna enfermedad autoinmune.
Cuando Mobolade llegó al hospital, los médicos temieron que pudiera estar sufriendo un ataque cardíaco o presentando problemas cardíacos relacionados con la neumonía o con las enfermedades autoinmunes, dijo Hegeman.

Mobolade esperaba una recuperación rápida, pero la neumonía se interponía
El 6 de junio, tras su primer procedimiento de colocación de un stent, Mobolade recibió el alta hospitalaria. Habían transcurrido casi exactamente dos años desde que había prestado juramento como alcalde.
“¡Qué trayectoria ha sido esta!”, comentó en una publicación en las redes sociales, acompañada de una fotografía suya tomada desde la cama del hospital, vestido con una bata hospitalaria y mascarilla, y haciendo un gesto de aprobación con el pulgar en alto.
“Lo que comenzó como fiebre, dolor de garganta e infección de los senos nasales derivó rápidamente en una visita a la sala de urgencias, donde me diagnosticaron una neumonía bilateral. Solo con eso ya habría bastado, pero entonces llegó la verdadera conmoción: las pruebas revelaron una obstrucción de entre el 80 % y el 90 % en mi arteria principal”, dijo.
“No tenía ni un solo síntoma. Ninguno. De no haber sido por la neumonía, jamás lo habríamos descubierto. Realmente es imposible saber cuánto tiempo más habría seguido con vida de no haberse detectado a tiempo”.
“Así que sí, han leído bien: ¡Gracias a Dios por la neumonía!”.
A pesar del tono optimista de su publicación en las redes sociales, Mobolade apenas comenzaba a enfrentarse a una nueva realidad: ahora era un paciente cardíaco.

Una afección cardíaca obliga a Mobolade to re-evaluar su estilo de trabajo
En el hospital, Lee —uno de sus médicos— le hizo a Mobolade una pregunta que lo hizo detenerse a reflexionar: “¿Cuántas horas está trabajando?”.
Mobolade le respondió que no lo sabía. Pero supo, en ese mismo instante, que tendría que cambiar su estilo de liderazgo para recuperar la salud.
Desde el hospital, llamó a su asistente y le dejó un mensaje pidiéndole que redujera su agenda a la mitad.
“Ella me devolvió la llamada y me dijo: ”La mitad son 40 horas”. Me quedé en silencio. Finalmente le dije: “Bájame a 30″”.
Su equipo de liderazgo se movilizó. Hicieron apariciones públicas en su lugar y comenzaron a trabajar en planes para recortes presupuestarios. Mobolade se dio cuenta de que su equipo estaba listo para tomar el relevo. Él necesitaba dar un paso al lado.

“Fue saludable para el equipo”, dijo. “Ya no tenía que estar en el centro de cada decisión”.
Mientras tanto, los médicos tuvieron que eliminar la segunda obstrucción. Este sería un procedimiento más complejo.
El Dr. Cihan Cevik, cardiólogo intervencionista en Memorial Hospital Central, se especializa en abrir vasos sanguíneos cardíacos completamente obstruidos. Mobolade regresó al Memorial Hospital Central el 19 de junio, y Cevik implantó dos stents en la arteria y eliminó la obstrucción.
Una prueba de fe en medio de desafíos de salud
Mobolade esperaba empezar a sentirse mejor. Pero no era así, y su esposa estaba preocupada. De nuevo.
Su esposo también lo estaba. Temía que su corazón y sus pulmones fallaran. Le preocupaba que sus hijos pequeños vieran a su padre tan enfermo. Le preocupaba cómo continuaría dirigiendo la ciudad.

Abbey Mobolade sospechaba que su esposo no se había recuperado de la neumonía. A principios de julio, él ingresó en la UCI de otro hospital, donde los médicos lo trataron por una inflamación en los pulmones.
Comenzó a cuestionar su fe y a su Dios.
“Le dije a Dios: “¿Dónde estás? Me has abandonado””, relató.
Mobolade contó que empezó a oír lo que describió como un “susurro tenue”.
La voz decía: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.
El mensaje le infundió tranquilidad.
“Me aferré a eso”, dijo Mobolade.
No lograba recordar en qué parte exacta de la Biblia aparecía esa frase. Así que la buscó en su teléfono: Deuteronomio 31:6.
Poco después de esa experiencia, un masajista terapéutico le ofreció un tratamiento. Al finalizar la sesión, el terapeuta compartió este mensaje con él: “No sé cómo decir esto, pero Dios me habló y me pidió que le dijera que no le ha abandonado”.
Tampoco lo había abandonado la comunidad de amigos y simpatizantes que Mobolade había pasado años cultivando en Colorado Springs.
Un amigo se encargó de cortar el césped de su casa durante más de un mes. Otro amigo y su esposa llevaron la cena al hogar del alcalde. Compartieron la historia de un conocido suyo, de unos cuarenta años, que había fallecido repentinamente a causa de una afección cardíaca similar.
Mobolade recuerda ese momento con total claridad.
“Sentí gratitud y culpa al mismo tiempo”, dijo. “¿Por qué él y no yo? Sus hijos tienen la misma edad que los míos”.
Hizo una pausa.
“Tuve suerte”, afirmó. “Recibí una segunda oportunidad”.
La rehabilitación cardíaca demuestra que es crucial para los pacientes
Para pacientes cardíacos como Mobolade, obtener un stent, o tres, es solo el primer paso para recuperar la buena salud. Mientras sus pacientes aún están en el hospital, los médicos los refieren a rehabilitación cardíaca.
“No, gracias”, recuerda haber pensado Mobolade. “Creo que estaré bien”.
Ya había reducido su horario laboral para recuperarse de una neumonía doble. Sacar tiempo para asistir dos veces por semana a sesiones de ejercicio supervisado y recibir educación sobre salud cardíaca le parecía imposible.
“Lo único que oí fue esto: “Esto te quitará tiempo de tu importante trabajo””, recuerda Mobolade. Y respondió: “Eso no es para mí”.
La rehabilitación cardíaca es una parte crucial de la recuperación de todo paciente, dijo Lori Smith, gerente de rehabilitación cardiopulmonar para UCHealth en Colorado Springs. Los pacientes inician la rehabilitación cardíaca con un exhaustivo proceso de admisión que incluye la identificación de sus objetivos. Según comentó, una persona que era atlética antes de su afección cardíaca podría desear ser capaz de recorrer una exigente ruta de senderismo en la montaña o competir en la Pikes Peak Ascent o en un maratón. El objetivo de un paciente de mayor edad, por su parte, podría ser simplemente pasear a su perro al aire libre. La edad de los pacientes de rehabilitación cardíaca oscila entre los 20 y los 90 años.
Los pacientes participan en un mínimo de 12 sesiones de ejercicio supervisado, así como en sesiones formativas que abordan temas como la importancia de realizar ejercicios de calentamiento y de vuelta a la calma antes y después de la actividad física.

Completar 12 sesiones pone en marcha un hábito, dijo Smith. Finalizar 36 sesiones asegura que las personas mantengan un nuevo hábito.
“Y luego se convierte en un estilo de vida” dijo Smith.
El personal del centro, compuesto por 24 miembros, incluye terapeutas respiratorios, enfermeros titulados y fisiólogos del ejercicio. Smith también cuenta con un profesional de salud conductual en su equipo para trabajar con los pacientes que experimentan depresión u otros desafíos comunes de salud mental.
“Algunos pacientes sienten ansiedad y miedo”, comentó Smith. “No saben qué les deparará el día siguiente y les da miedo hacer ejercicio”.
Los pacientes inician cada sesión de rehabilitación cardíaca respondiendo un cuestionario sobre cómo se sienten, si han tenido algún cambio en su medicación, si han hecho ejercicio en casa y otros aspectos. A continuación, participan en un programa de ejercicio supervisado, diseñado a medida según sus objetivos, en un espacio que asemeja un gran gimnasio repleto de diversos tipos de aparatos de ejercicio. Estar junto a otros pacientes en rehabilitación cardíaca constituye una parte fundamental del programa, dijo Smith.
“Los pacientes se dan cuenta de que “no son los únicos””, dijo.
Los pacientes cardíacos que completan su rehabilitación disfrutan de un riesgo de mortalidad un 47 % menor, indicó ella, citando una investigación de Million Hearts, una iniciativa liderada por U.S. Centers for Disease Control and Prevention and the Centers for Medicare & Medicaid Services, con el objetivo de mejorar la salud cardíaca en el país. Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte en Estados Unidos, tanto en mujeres como en hombres, de acuerdo con los CDC.
Mobolade inicia a recibir rehabilitación cardíaca tras haberla rechazado en un principio
Mobolade inició el tratamiento de rehabilitación cardíaca el 21 de julio. En esa etapa ya no deseaba imponerse más metas. Ya había tenido suficiente de eso.
“Estuve allí para educarme en salud y aprender mejores hábitos, prácticas y ritmos de vida”, dijo.
Inicialmente, él se comprometió a realizar las 12 sesiones recomendadas.
Y luego, unas semanas más tarde, Mobolade se dirigió a Smith.
“Me dijo: “Creo que quiero quedarme””, dijo. “Y yo le respondí: “Eso es lo mejor que puede hacer por usted mismo””.
Smith no le dio ningún trato especial por el hecho de ser el alcalde. Le prohibió, por ejemplo, utilizar su teléfono móvil mientras estaba en la cinta de correr, alegando que ello suponía un riesgo para su seguridad. Él lo intentó una vez, y ella le advirtió que podía bajarse de la cinta para usar el teléfono o bien dejarlo en su despacho. Mobolade y Smith todavía se ríen de aquel episodio.
Mientras tanto, ella se aseguró de que tanto el personal como los demás pacientes respetaran la privacidad de Mobolade, permitiéndole participar en el programa de rehabilitación cardíaca en calidad de paciente, y no de alcalde. Al poco tiempo de empezar, observó cómo otra paciente reconocía al alcalde y se le acercaba para conversar. Smith apartó a la paciente con delicadeza, diciéndole: “Este es su momento para sanar”.
La rehabilitación cardíaca alarga la vida de los pacientes
Mobolade pidió a su personal que bloqueara su calendario las tardes de los lunes y miércoles para las sesiones de 90 minutos que comenzaban a las 4:30 p. m. Debido a su apretada agenda, Mobolade a veces tenía que reprogramar sus sesiones. Pero nunca las abandonó.
La rehabilitación cardíaca se convirtió en un salvavidas para él. Representaba una pausa durante su jornada laboral, una disciplina que integró en su vida y un barómetro para su equipo. Ellos consultaban su agenda para asegurarse de que asistiera a las sesiones. Mobolade comentó que su percepción sobre la rehabilitación cardíaca cambió alrededor de la séptima sesión; fue entonces, según relató, cuando comenzó a ver el valor no solo del ejercicio, sino también de la educación, la rendición de cuentas, el asesoramiento, el aliento y la comunidad. Se convirtió en una experiencia empoderadora.
“Me di cuenta de que ‘Yo necesito esto,’” dijo él. “Si quiero estar sano —para mí mismo, para mi familia, para la ciudad—, esto es una de las cosas más importantes de mi vida en este momento”.
“La rehabilitación cardíaca pasó de ser algo que no quería hacer a ser algo que necesitaba hacer para sobrevivir como líder”, dijo. “No puedo ser eficaz sin ella”.

Mobolade describió su cambio de perspectiva en una publicación en redes sociales: “El progreso se convirtió en perspectiva. Perspectiva se volvió gratitud. Y antes de que me diera cuenta, ya no busca cumplir con lo básico. Ya estaba comprometido con todas las committed to 36”. Él se refería a las 36 sesiones de rehabilitación cardíaca.
Para muchas personas, la salud física, emocional y espiritual están entrelazadas, dijo Abbey Mobolade.
“Ver a un hombre tan activo y decidido verse obligado a guardar reposo fue difícil”, comentó ella. “La parte más dura fue la preocupación de que ese estado de debilidad pudiera convertirse en su nueva condición habitual”.
La rehabilitación cardíaca marcó un punto de inflexión.
“Le dio la certeza de saber que su función cardíaca era buena”, dijo.
En febrero, su esposo celebró haber completado su 36ª sesión y emitió una proclamación municipal en la que designaba a febrero como el Mes de la Salud Cardíaca. En las redes sociales, publicó un video suyo haciendo ejercicio, acompañado de un llamado para que todos cuiden la salud de su corazón.
“Se trata de reconocer que proteger nuestra salud es, a la vez, una responsabilidad personal y una prioridad comunitaria”, escribió. “Porque las personas sanas forman familias sanas; las familias sanas construyen vecindarios sólidos; y los vecindarios sólidos conforman una ciudad próspera. Si esta etapa de mi vida me ha enseñado algo, es esto: cuida tu corazón. Solo tienes uno”.
Mobolade afirmó que nunca se planteó permitir que su enfermedad y su proceso de recuperación se interpusieran en el desempeño de su labor como alcalde. Al fin y al cabo, había decidido postularse para servir a la ciudad que había adoptado como su hogar.
“Entré en la contienda electoral para servir de ejemplo a la gente común, a personas ajenas a la clase política; a aquellos que simplemente desean servir, para demostrarles que ellos también pueden hacerlo”, declaró. “Es algo factible. La política puede atraer a personas normales que, sencillamente, tienen un gran corazón y vocación de servicio hacia los demás”.
En septiembre, el alcalde presentó su informe anual 2025 sobre el estado de la ciudad 2025 State of the City address, en el que destacó los avances en seguridad pública, infraestructura, vivienda, avances en la economía y lo que denominó “activación comunitaria”. Agregó como resultado de su gestión, que los trabajadores municipales y personas voluntarias retiraron 9 millones de libras de basura y limpiaron 10,000 millas de calles y callejones de la ciudad.
En abril, anunció sus planes de reelección.
Para el 2026, Mobolade elige la palabra ‘tiempo’ como guía para sus decisiones de vida personal
Cada año, Mobolade elige una nueva palabra para que sirva como principio rector para los días venideros.
En 2025, eligió la palabra “refinar”.
“Me arrepiento de haber elegido esa palabra”, dijo riendo. Porque eso es exactamente en lo que se convirtió el año: fuego, presión y dolor. Refinar duele”.
Pero el refinamiento —al igual que ocurre con una gema— puede revelar claridad, perspectiva e incluso resplandor.
Dijo que ahora se siente agradecido por las presiones de ese año, las cuales agudizaron su claridad, fortalecieron su valentía y profundizaron su gratitud.
“Soy más fuerte, más sabio y estoy más alineado con el líder y la persona que estoy llamado a ser”, dijo.
Para 2026, eligió dos palabras. Como alcalde, eligió ”enfoque”; y para su vida personal, escogió ”tiempo”.
Todos disponen de 24 horas cada día. Sin embargo, nadie sabe cuántos días se le han concedido, dijo. Este año, está replanteándose el tiempo de una manera distinta y actuando con mayor intencionalidad respecto a cómo lo invierte.
“El tiempo es limitado, pero el propósito no lo es. Estoy viviendo el 2026 con una actitud diferente”.

De la angustia a las bendiciones
Al mirar atrás, Mobolade puede ver la enorme presión a la que estuvo sometido en 2025. En medio de tiempos económicos difíciles, se cernían recortes presupuestarios. El FBI investigaba un delito de odio del que él había sido víctima. Y tenía programadas siete asambleas ciudadanas a lo largo de un mes.
“La presión seguía aumentando en la medida que avanzaban los meses del año”, dijo. “Para cuando enfermé, ya tenía un desgaste emocional, espiritual y físico”.
Ahora ve con claridad que ha recibido una segunda oportunidad. Esto está moldeando la forma en que aborda su vida y su trabajo.
Dirigir una ciudad no significa estar en todas partes, opinar sobre cada decisión, trabajar semanas de 80 horas y seguir adelante a pesar del estrés, el agotamiento, la adversidad e incluso la enfermedad, dijo. Significa delegar y confiar en su equipo, enfocar su energía y sus esfuerzos, comprender sus límites y cuidar de su salud. Él y su equipo han mantenido algunos de los ritmos de trabajo que establecieron cuando él estaba enfermo, simplemente porque tienen sentido.
Y ahora, tanto él como Abbey Mobolade ven los muchos aspectos positivos que surgieron de su crisis de salud.
Cuando enfermó por primera vez, asistió a la clínica de salud para empleados municipales tal como lo hacen los demás trabajadores de la municipalidad.
“Esto me permitió conocer de primera mano nuestro propio sistema de atención médica”, dijo.
Durante sus hospitalizaciones, casi una docena de exalumnos de enfermería de Abbey Mobolade lo atendieron en uno u otro momento. Ver a esos enfermeros ejercer su profesión, utilizando lo aprendido en el programa de enfermería y aplicando las enseñanzas de Mobolade sobre el cuidado de la comunidad, renovó la pasión de ella por la docencia, dijo.
Mobolade señaló que ahora siente un aprecio más profundo por los profesionales de la salud que lo atendieron. Dijo que trataron sus afecciones, pero reconociendo al mismo tiempo el impacto emocional y mental de lo que él estaba atravesando. Los enfermeros, fisiólogos del ejercicio, nutricionistas y expertos en salud del comportamiento que participaron en sus sesiones de rehabilitación cardíaca marcaron una diferencia profunda en su recuperación, dijo.
“No solo trataron mi corazón. Me ayudaron a reformar mis hábitos, a fortalecer mi disciplina y a renovar mi perspectiva”, dijo. “Colorado Springs tiene la fortuna de contar con un sistema de atención médica de clase mundial, justo aquí en nuestra comunidad”.
Los miércoles, en el espacio de su calendario que solía estar reservado para las sesiones de rehabilitación cardíaca, ahora acude al gimnasio con su esposa, y ambos entrenan juntos. Se ha convertido en una nueva rutina para la pareja. Luego regresan a casa para disfrutar de una cena familiar.
Mobolade comentó que ahora es mucho más intencional con respecto al ejercicio, el descanso, la nutrición y el manejo del estrés. Prioriza el sueño a la par del ejercicio.
Además, le apasiona difundir el mensaje sobre la salud cardíaca.
A veces, cuando él y Abbey Mobolade están en el gimnasio, la gente se detiene para conversar con él sobre su trayectoria en materia de salud. Le dicen que lo apoyan.
Cuando se encuentra en el Edificio de la Administración Municipal, en el centro de Colorado Springs, Mobolade sube por las escaleras desde su oficina en el sexto piso siempre que le es posible. Hace poco, un empleado municipal se cruzó con él en la escalera. “Alcalde —le dijo a Mobolade—, he estado escuchando su historia. Es inspiradora”.
“Casi lloro en ese momento”, dijo él al relatar la anécdota. “Por eso hago esto”.
Nunca imaginó que llegaría a tener un impacto como paciente cardíaco, alguien que sobrevivió a una amenaza que él desconocía acechaba en su propio cuerpo.
Su misión rectora actual es una cita bíblica del Evangelio de Lucas (12:48), pasaje en el que Jesús enseña sobre la responsabilidad y la administración: “A quien mucho se le ha dado, mucho se le exigirá”.