Cómo distinguir entre la bronquitis y la neumonía

La bronquitis y la neumonía presentan síntomas similares, pero requieren tratamientos diferentes. Conozca la diferencia y cuándo debe buscar atención médica.
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¿Es bronquitis o neumonía? Aunque ambas enfermedades son similares, requieren tratamientos diferentes. Foto de Getty Images.
¿Es bronquitis o neumonía? Aunque ambas enfermedades son similares, requieren tratamientos diferentes. Foto de Getty Images.

Si ha tenido una tos persistente, dificultad para respirar y se siente agotado, es posible que tenga bronquitis. Por otro lado, podría tratarse de neumonía.

Ambas enfermedades presentan síntomas similares, pero requieren tratamientos diferentes. Y es especialmente importante diagnosticar la neumonía, ya que puede convertirse rápidamente en un problema de salud grave.

A continuación, Crystal Henderson, una enfermera de práctica avanzada en atención a las familias en la UCHealth Primary Care Clinic en Craig, explica cómo identificar la diferencia entre una bronquitis y una neumonía, así como cuándo se debe buscar atención médica.

¿Tengo bronquitis?

La bronquitis provoca que las vías respiratorias — o tubos ramificados que conducen el aire hacia los pulmones — se inflamen y produzcan mucosidad. Por lo general, es causada por un virus, como el VRS, el rinovirus o la influenza.

Los síntomas de la bronquitis incluyen:

  • Tos.
  • Fatiga.
  • Sibilancias.
  • Secreción o congestión nasal.
  • Dolores musculares.
  • Fiebre.
  • El esputo — o la mucosidad que se expulsa al toser — puede ser transparente, amarillo o verde.

“La bronquitis suele durar de cinco a siete días, pero puede prolongarse hasta tres semanas sin que, aun así, sea de origen bacteriano”, dijo Henderson. “Por eso es un cuadro complicado; puede parecer una neumonía”.

¿Tengo neumonía?

Como principal causa de muerte a nivel mundial, la neumonía es mucho más grave. En los Estados Unidos, se registran 4,5 millones de consultas ambulatorias por neumonía cada año.

Al igual que la bronquitis, los síntomas de la neumonía incluyen:

  • Tos.
  • Fatiga.
  • El esputo también puede ser transparente, amarillo o verde.

Además de esos síntomas, la neumonía puede incluir:

  • Fiebre alta y persistente.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor torácico agudo.
  • Escalofríos.

“La neumonía es, más bien, una infección (bacteriana) de los sacos aéreos de uno o ambos pulmones”, dijo Henderson. “Cualquiera puede contraerla, aunque nos preocupan especialmente nuestros pacientes adultos mayores, los pacientes con enfermedades crónicas y los niños pequeños”.

La neumonía suele ser causada por bacterias, lo que significa que requiere tratamiento con antibióticos. También puede progresar rápidamente, por lo que no debe ignorarse.

¿Cuándo debo acudir al médico si tengo síntomas?

Dado que puede resultar difícil distinguir entre la bronquitis y la neumonía, Henderson recomienda consultar a un profesional de la salud si presenta síntomas de cualquiera de ambas enfermedades.

“Si la persona se siente enferma y tiene dificultad para respirar, debería considerar revisarse por un profesional de la salud”, dijo Henderson. “Por lo general, la bronquitis mejora por sí sola; solo requiere tiempo. Pero no queremos pasar por alto una neumonía”.

Entre los pacientes con mayor riesgo de contraer bronquitis o neumonía se encuentran:

  • Las personas mayores de 65 años.
  • Aquellas personas con enfermedades crónicas, tales como asma, diabetes, cardiopatías y afecciones pulmonares.
  • Los niños pequeños.
  • Haber padecido influenza anteriormente también constituye un factor de riesgo, ya que el virus puede derivar en neumonía.

“Si la afección avanza con rapidez, debe buscar atención médica de inmediato”, dijo Henderson.

El diagnóstico y el tratamiento para la neumonía y la bronquitis

Su médico revisará sus signos vitales y recopilará el historial de sus síntomas para establecer un diagnóstico. La única forma de confirmar la neumonía es mediante una radiografía de tórax.

Dado que la neumonía suele ser causada por bacterias, habitualmente se trata con antibióticos. Su médico le recetará un antibiótico adecuado, tomando en consideración cualquier resistencia a los antibióticos que pueda haber. En el caso de la bronquitis, al ser una infección viral, la bronquitis no requiere antibióticos.

Tanto para la bronquitis como para la neumonía, el tratamiento incluye:

  • Descanso e hidratación
  • Los medicamentos de venta libre —tales como los jarabes para la tos, los descongestivos y los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno)— pueden ayudar a aliviar los síntomas, despejar las vías respiratorias al fluidificar la mucosidad y facilitar la tos. No obstante, consulte siempre con su profesional de la salud para asegurarse de que el medicamento sea seguro para usted.
  • Los lavados nasales con solución salina también pueden resultar útiles, especialmente si el paciente presenta síntomas respiratorios superiores (en la nariz, garganta, senos paranasales).

La mejor manera de prevenir tanto la bronquitis como la neumonía es:

  • Vacunarse contra la gripe puede ayudar a prevenir tanto la bronquitis como la neumonía.
  • Lavarse las manos con regularidad.
  • Evitar fumar.
  • Se puede recomendar una vacuna contra la neumonía a los pacientes de mayor riesgo.

“Tanto la bronquitis como la neumonía son muy comunes, y resulta difícil distinguir entre ambas”, dijo Henderson. “Por lo tanto, no dude en consultar a su profesional de la salud si presenta síntomas de alguna de alguna de estas enfermedades”.

Este artículo fue publicado originalmente en Steamboat Pilot & Today.

About the author

Susan Cunningham, for UCHealth

Susan Cunningham lives in the Colorado Rocky Mountains with her husband and two daughters. She enjoys science nearly as much as writing: she’s traveled to the bottom of the ocean via submarine to observe life at hydrothermal vents, camped out on an island of birds to study tern behavior, and now spends time in an office writing and analyzing data. She blogs about writing and science at susancunninghambooks.com.