Cómo Claudia afronta el cáncer emocionalmente a través de la escritura 

Escribir un diario y otras herramientas de afrontamiento ayudan a los pacientes a sobrellevar diagnósticos y tratamientos difíciles.
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Claudia Rivas, paciente con cáncer, utiliza una aplicación de diario en su teléfono para documentar su batalla contra el cáncer metastásico. Escribir le ayuda a procesar sus emociones y a encontrar fortaleza. En la foto, se encuentra de pie contemplando el lago Loveland desde la orilla sur, un lugar donde escribe y reflexiona sobre la belleza que le rodea. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.
Claudia Rivas, paciente con cáncer, utiliza una aplicación de diario en su teléfono para documentar su batalla contra el cáncer metastásico. Escribir le ayuda a procesar sus emociones y a encontrar fortaleza. En la foto, se encuentra de pie contemplando el lago Loveland desde la orilla sur, un lugar donde escribe y reflexiona sobre la belleza que le rodea. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.

Claudia Rivas le dirá que mantener la fortaleza, la determinación y la resiliencia tras un diagnóstico de cáncer es, en sí mismo, un arduo trabajo.

A sus 54 años, esta maestra jubilada residente en Loveland ha adoptado una nueva práctica para nutrir su mente, su cuerpo y su espíritu. Utiliza una aplicación en su celular para registrar sus pensamientos más íntimos, incluidos los altibajos de su batalla contra el cáncer.

Madre y abuela, atesora el tiempo que pasa con su familia. Poner sus pensamientos por escrito le ayuda a procesar sus emociones. Ahora es más sensible al cantar de los pájaros, al placer de una taza de café matutina sin apuros, y a los rigores del baloncesto, una pasión que la ha acompañado toda la vida.

Claudia, quien también ha participado en terapias integrativas, se recuerda a sí misma que debe seguir adelante durante los momentos de profundo agotamiento físico y emocional y busca en una frase de la leyenda de la NBA Michael Jordan, la inspiración para continuar:

He fallado más de 9,000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. Veintiséis veces se ha confiado en mí para lanzar el tiro ganador del partido y he fallado. He fracasado una y otra y otra vez en mi vida. Y por eso tengo éxito.

El recorrido de Claudia contra el cáncer comenzó a los 44 años con un diagnóstico de cáncer de mama. Se sometió a una doble mastectomía, recibió tratamiento durante un año y, posteriormente, tomó medicación oral durante otros cinco años. Creía que el cáncer había quedado atrás.

Sin embargo, en 2023, comenzó a sentir dolor en una pierna. Lo que empezó como una molestia persistente la llevó a consultar a un ortopedista. Tras una radiografía, se le realizó una resonancia magnética. Las imágenes revelaron que el cáncer había reaparecido y se había metastatizado en la cadera, parte del hígado, el pulmón y los ganglios linfáticos.

“Comencé un ciclo de quimioterapia semanal, lo cual ha sido la parte más difícil para mí”, dijo Claudia. “Fue precisamente durante este arduo proceso cuando empecé a escribir sobre mi trayectoria oncológica”.

Parte de esos escritos los redacta mientras se encuentra en lo que parece su museo personal del baloncesto, el cual ella misma ha creado. El espacio tiene fotografías de Michael Jordan y de recuerdos de su propia trayectoria como deportista. Sus trofeos, medallas y las imágenes de su etapa como jugadora de baloncesto constituyen, por sí mismos, un recordatorio constante de su inquebrantable deseo de ganar.

Claudia Rivas muestra con orgullo la camiseta que vistió la jugadora de baloncesto de la CSU, Caitlin Kramer, durante el partido Fight Like a Ram. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.
Claudia Rivas muestra con orgullo la camiseta que vistió la jugadora de baloncesto de la CSU, Caitlin Kramer, durante el partido Fight Like a Ram. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.

Recientemente fue homenajeada como guerrera contra el cáncer durante el evento organizado por UCHealth “Fight Like a Ram”. El evento se organiza en el marco de una alianza con Colorado State University. Las jugadoras del equipo de baloncesto universitario acompañan a pacientes con cáncer, como Claudia, y participan juntas en actividades y juegos amistosos.

La dualidad del ser

La mayor batalla de Claudia es física, pero también profundamente interna, y requiere un esfuerzo constante para estabilizar su mente y sus emociones, al tiempo que se mantiene comprometida con su tratamiento.

En una sociedad que a menudo ignora las dificultades, mantener la resiliencia mental y emocional ha sido fundamental para Claudia. La fortaleza no es la ausencia de adversidades, ella lo sabe, sino la elección de seguir adelante a pesar de ellas.

Escribir le ha brindado un lugar de refugio, un espacio donde puede procesar el miedo, la fatiga y la incertidumbre.

‘‘No podemos lograr nada si no fracasamos’’, dijo Claudia, reflexionando sobre su trayectoria. ‘‘Pero muchas personas ven el fracaso como el final, en lugar de verlo como una experiencia de aprendizaje’’.

En los días difíciles, cuando incluso salir de la cama es un desafío, cuando actos sencillos como bañarse y vestirse requieren un enorme esfuerzo, Claudia reúne fuerza y se prepara para recibir sus tratamientos en el UCHealth Cancer Care and Hematology Clinic – en Loveland, un lugar que se ha vuelto un refugio para ella.

‘‘Me siento muy agradecida de tener un centro de atención médica que me atiende, que me brinda tratamientos, un lugar que yo puedo llamar mi lugar seguro’’.

En sus escritos, Claudia escribe sobre los altibajos de su trayecto como paciente luchando contra el cáncer, la coexistencia de la fortaleza y la vulnerabilidad — condiciones antagónicas.

Herramientas de apoyo a la salud mental para navegar diagnósticos desafiantes

Escribir un diario, de acuerdo con los expertos en salud mental de UCHealth, Arnold Cantú, psicoterapeuta en UCHealth Primary Care – Lake Street en Fort Collins, y Anna Sihon, trabajadora social con licencia clínica en la Aspire UCHealth Primary Care Clinic, es una herramienta confiable para ayudar a los pacientes a navegar su trayectoria de salud.

“Un diagnóstico de cáncer o cualquier situación que ponga en riesgo nuestra existencia nos obliga a ver la vida de una manera en la que quizás no la habíamos visto antes”, dijo Cantú. “Tendemos a pensar que somos invencibles, que la muerte es algo lejano en el futuro”.

Al enfrentarse a esa fragilidad del ser, Claudia decidió encarar su condición con la mejor actitud posible.

“A veces tenemos que adaptarnos a nuevas circunstancias”, dijo Claudia. “Ya no trabajo debido a mi condición, y lo extraño. Pero también sé que, antes, no disfrutaba de muchas cosas porque no tenía tiempo. Ahora sí lo tengo. Me despierto más tarde, tomo mi café con calma y disfruto del canto de los pájaros. En estos pequeños y tranquilos momentos, la vida revela su belleza; momentos que a menudo pasan desapercibidos hasta que se vuelven esenciales”.

Cantú ha escuchado a muchos pacientes hablar sobre el disfrute de aquello que antes pasaba inadvertido.

Arnold Cantú, psicoterapeuta.
Arnold Cantú, psicoterapeuta.

“Por lo general, hay dos caras de la misma moneda para toda situación”, dijo Cantú. “Para algunas personas, lidiar con un diagnóstico difícil las obliga a confrontar su propia mortalidad, lo cual puede resultar aterrador; todos experimentamos eso durante la pandemia de Covid-19. Pero la otra cara es que las personas comienzan a valorar más la vida”.

Para Claudia, ese cambio de perspectiva ha sido profundo. El tiempo que pasa con su familia, ver crecer a sus hijos, compartir momentos con sus nietos, ha adquirido un significado más profundo.

Su hijo mayor, Kevin Corral, de 33 años, sirve en el U.S. Army y actualmente se encuentra en una misión en México. Su hija menor, Kiara Delgado, tiene 20 años y asiste a la universidad. Claudia adora a sus dos nietos y a su nuera.

En uno de sus escritos, Claudia reflexiona sobre cómo el ”caos” puede irrumpir en nuestras vidas como un catalizador para el crecimiento:

“Nos sentimos tan cómodos dentro de los círculos que habitamos. Entonces, cuando algo perturba esa comodidad, sentimos miedo y nos resistimos al cambio. Adentrarse en lo desconocido puede resultar profundamente inquietante. Pero ante los giros y vueltas de la vida y lo que sea que el destino o Dios haya escrito para nosotros, nuestras vidas pueden sumirse en el caos. En esos momentos, podemos optar por permanecer sumidos en el miedo o elegir adaptarnos y aprender a vivir con lo nuevo”.

Para Claudia, la adversidad es compleja y a menudo dolorosa, pero también es una fuerza que propicia la transformación.

“La gratitud debería habitar siempre en nuestro interior”, dijo. “Nunca diré que estoy agradecida por tener cáncer, no lo estoy. Pero sí estoy agradecida por lo que me ha enseñado a valorar: mi salud y lo frágil y breve que puede ser la vida. Incluso en medio de todo esto, he encontrado el coraje para disfrutar verdaderamente de cada momento”.

Escribir un diario: el arte de preservar y procesar las experiencias

“Escribir puede aportar claridad, perspectiva y alivio emocional”, dijo Cantú.

Al traducir pensamientos y sentimientos en palabras, llevar un diario ayuda a las personas a dar sentido a sus experiencias y a comprender mejor sus emociones, afirmó.

“Puede ser una herramienta para ver las circunstancias y situaciones a través de una lente diferente”, dijo Cantú. “Ayuda a crear una nueva perspectiva”.

Un espacio seguro para expresar las emociones

Cuando se hace correctamente, llevar un diario puede conducir al crecimiento personal, de acuerdo con expertos de la National Alliance on Mental Health. ‘‘La vida es un ciclo de acontecimientos, ideas, un torbellino de información, sorpresas y frustraciones. Y, sin una forma adecuada de liberar las emociones negativas, los pensamientos y los sentimientos acumulados pueden derivar en una agitación emocional. Escribir un diario tal vez no resuelva el problema, pero libera espacio mental y ayuda a comprender los desencadenantes y los patrones’’.

Llevar un diario también puede ser una herramienta para registrar experiencias y dar seguimiento a información que más adelante pueda compartirse con un terapeuta o un médico, señaló Sihon.

‘‘La utilidad de llevar un diario depende de cada persona. A veces necesitamos expresar emociones que no nos sentimos cómodos verbalizándolas’’, comentó.

Además, llevar un diario puede adoptar diferentes formatos.

‘‘Para algunas personas, llevar un diario es una actividad más creativa. Puede hacer collages, dibujar o escribir poemas; es un espacio donde usted toma lo que lleva dentro, en el cuerpo y en la mente, y lo plasma en una página’’, explicó Sihon.

‘‘Es como documentar su vida cotidiana’’, añadió.

‘‘Por ejemplo: ¿Qué hice hoy? ¿Cuál fue mi nivel de dolor? ¿Qué tan ansioso me sentí? ¿Tomé mis medicamentos? ¿Cómo me alimenté? ¿Cuidé de mí misma?’’.

Anna Sihon, trabajadora social clínica con licencia.
Anna Sihon, trabajadora social clínica con licencia.

Sihon, quien antes de unirse a UCHealth fue voluntaria de Peace Corps en América Latina, dijo que esa experiencia moldeó su perspectiva al exponerla a comunidades diversas que enfrentan desafíos complejos.

Documentar las experiencias y compartirlas con los profesionales de la salud puede ser una herramienta valiosa, tanto para la atención al paciente como para el autoconocimiento. Esta práctica también puede contribuir a lograr una comprensión más profunda de cómo las rutinas y los hábitos diarios influyen en el bienestar general, señaló Sihon.

‘‘Los cambios en los hábitos alimenticios, ya sea que la persona coma poco o en exceso, pueden constituir una señal importante’’, dijo. ‘‘Lo mismo ocurre con los patrones de sueño: si la persona no duerme en absoluto o, por el contrario, duerme de manera excesiva’’. Asimismo, hizo hincapié en la importancia de observar y registrar este funcionamiento diario.

‘‘Si alguien deja de cuidar su higiene personal como ducharse, vestirse o mantener su espacio vital de la manera en que solía hacerlo, esto puede indicar que existe un problema de fondo’’, explicó.

En ocasiones, añadió, las señales son más sutiles.

‘‘A menudo puedo percibir el estado emocional de una persona en base a su aspecto exterior’’, dijo Sihon. ‘‘Si un paciente se presenta con un aspecto descuidado, o si se observa algún cambio notorio, suelo formular preguntas con delicadeza, tales como: ¿Cómo se ha sentido últimamente?, ¿Cómo está durmiendo?, ¿Cómo lleva el dolor?’’.

Estas conversaciones ayudan a determinar si el problema subyacente está relacionado con la salud mental, la salud física o una combinación de ambas, explicó.

La persona en su conjunto

''De repente, mi vida cambió por completo, pero no mis convicciones ni la forma en que elijo disfrutar los momentos que se me presentan'', escribió Claudia en su diario. En la foto se aprecia el lago Loveland. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.
”De repente, mi vida cambió por completo, pero no mis convicciones ni la forma en que elijo disfrutar los momentos que se me presentan”, escribió Claudia en su diario. En la foto se aprecia el lago Loveland. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.

Cantú y Sihon enfatizan la importancia de un enfoque integral de la persona: uno que considere no solo su condición física, sino también su salud mental y emocional, así como el contexto más amplio en el que vive.

Es importante que siempre tengamos presente que existe un contexto y unas circunstancias detrás de cualquiera de nuestras dificultades”, señaló Cantú. Trato de concebir a la persona como un todo: su sistema de apoyo, el lugar donde vive, si cuenta con recursos suficientes y si goza de estabilidad financiera”.

Todos estos factores, explicó, desempeñan un papel fundamental en el bienestar general.

Esta perspectiva hace eco del pensamiento del filósofo español José Ortega y Gasset:

“Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo”.

Aprovechando al máximo cada oportunidad para vivir como si hubiera un mañana

Claudia también recurre a la música como una forma de recargar energías y mantenerse positiva.

En mayo de este año, asistió a un concierto de Alejandro Fernández, uno de sus artistas favoritos.

Empecé a sentirme mal durante el concierto, pero aun así lo disfruté, dijo Claudia. Siempre intento mantener la mejor actitud, incluso en los días más difíciles.

Su trayectoria ha incluido cirugías, radioterapia y quimioterapia; cada uno de estos tratamientos ha conllevado sus propios desafíos físicos y emocionales. A veces, incluso tener que ir a que le saquen sangre cada tres semanas puede provocarle ganas de llorar, algo que ha documentado en su diario.

A pesar de todo, mantiene el compromiso de asistir a sus citas y la determinación de hacer todo lo que esté a su alcance para vivir la mejor vida posible.

Cuando nos enfrentamos a un diagnóstico difícil, es normal preocuparse, dijo. Pero yo intento afrontarlo con la mejor actitud posible y seguir adelante, aunque falle. Lo que verdaderamente importa es lo que aprendemos a lo largo del proceso, dijo Claudia.

El poder del apoyo emocional y mental

¿Qué otros pasos pueden ayudar a tener bienestar emocional y mental al enfrentar un diagnóstico de salud difícil?

Según la experiencia clínica de Cantú, uno de los pasos más importantes es encontrar la paz con uno mismo y con los demás.

‘‘Cuando nos enfrentamos a un diagnóstico de cáncer o a otra afección que pone en riesgo la vida, queremos asegurarnos de tener la menor cantidad posible de remordimientos’’, dijo Cantú.

Parte de ese proceso suele implicar reparar y fortalecer las relaciones con familiares y amigos, un esfuerzo que puede resultar sanador.

La importancia de tener un sistema de apoyo

El cáncer puede comenzar en el cuerpo, pero su impacto se extiende mucho más allá de lo físico. Afecta cada aspecto de la vida de una persona: sus relaciones, su sentido de identidad y su bienestar emocional.

Eso por ello que contar con un sistema de apoyo, como los grupos de apoyo oncológico y las enfermeras orientadoras, es vital. Estas herramientas ofrecen guía, comprensión y apoyo práctico a lo largo del recorrido de los pacientes.

Diane Reider, enfermera especializada en pacientes con cáncer.
Diane Reider, enfermera especializada en pacientes con cáncer.

Para Claudia, su enfermera Diane Elizabeth Reider, quien atiende a pacientes en la UCHealth Cancer Care and Hematology Clinic – Harmony Campus en Fort Collins, ha sido una parte vital de su sistema de apoyo, le ha dado acompañamiento, tanto a nivel clínico como a nivel emocional.

Claudia incluso ha compartido videos en TikTok de ella con su enfermera, celebrando juntas con baile los “días buenos” en la clínica; momentos de gozo en medio de las dificultades.

Reider es una enfermera especializada en oncología médica que asiste a la Dra. Chelsea Gawryletz, la oncóloga de mama de Claudia en el Harmony Cancer Center de Fort Collins.

‘‘El cuidado brindado a Claudia encarna los mejores aspectos de mi trabajo: forjar relaciones estrechas con los pacientes, hallar alegría en medio de la adversidad y tratar a la persona en su totalidad, no simplemente a la enfermedad’’, dijo Reider.

Ella describe a Claudia como un resplandeciente faro de luz.

‘‘Cada vez que la veo, salgo de la habitación sonriendo, riendo y, a menudo, bailando. Su actitud positiva es contagiosa, a pesar de las dificultades físicas que afronta a causa del cáncer de mama metastásico. Ella encara la adversidad de frente y está decidida a vivir la vida al máximo’’.

Cuidado centrado en los pacientes, un compromiso basado en poner a los pacientes en primer lugar

Las palabras “Usted tiene cáncer” son escuchadas por una persona en los Estados Unidos cada 15 segundos, de acuerdo con datos de expertos de la American Cancer Society. El cáncer es una enfermedad disruptiva.

‘‘El cáncer es un diagnóstico que cambia la vida, y que impacta todos los aspectos de la vida de una persona. Es por ello que el cuidado centrado en los pacientes es tan importante’’, dijo Reider.

Claudia también ha participado en programas de apoyo para pacientes con cáncer, que incluyen el masaje oncológico y la acupuntura. Estas terapias integrativas pueden ayudar a aliviar el estrés y mitigar los síntomas causados tanto por la enfermedad como por los tratamientos necesarios para combatirla.

“Necesitamos este tipo de apoyo, ya que el aspecto relacionado con la salud mental es fundamental”, dijo Claudia, al referirse a la importancia de la medicina integrativa.

El masaje oncológico emplea técnicas modificadas y adaptadas específicamente para personas que viven con cáncer o que se encuentran en fase de recuperación, mientras que la acupuntura puede ayudar a tratar una variedad de efectos secundarios derivados del tratamiento.

‘‘La medicina integrativa tiene un rol muy importante. Se basa en encontrar maneras de tratar a la persona en su totalidad, centrándonos en la salud mental, la espiritualidad, el apoyo social, los cambios en el estilo de vida, además de los tratamientos tradicionales contra el cáncer, refleja el enfoque de nuestro equipo hacia la atención oncológica. Claudia es un gran ejemplo de cómo la experimentan los pacientes’’, dijo Reider.

El viaje de Claudia se define no solo por su resiliencia, sino por su capacidad para encontrar sentido en tiempos de incertidumbre. Ha aprendido a abrazar el cambio, a centrarse en lo que más importa y a avanzar con intención y esperanza.

“Me he adaptado a esta nueva etapa de mi vida. Trato de ver todo lo bueno que la vida tiene para ofrecerme — y les aseguro que es bastante”.

Sobre el autor

Ana G. Robleto Lupiac

Ana G. Robleto Lupiac is a writer for UCHealth Today, which serves as a hub for medical news, inspiring patient stories, and tips for healthy living. She has spent years as a communications specialist in international development, working across Central America, Mexico, and Tunisia. Throughout her career, Ana has dedicated herself to fostering transformative social change for vulnerable communities, helping people make informed decisions to prevent the spread of diseases and take protective measures. She enjoys walking and spending time with her daughter.