
Una cirugía puede generar ansiedad, ya sea programada o de urgencia. Si bien los pacientes suelen centrarse en la operación, lo que sucede tras regresar a casa es igual de importante.
“Cuanto más preparado esté para la cirugía, mejor estará después de la cirugía”, dijo Kendra Gleffe, enfermera en UCHealth Yampa Valley Medical Center. “La planificación prequirúrgica ayuda a identificar los factores estresantes quirúrgicos y las soluciones asociadas”.
Gleffe apoya a los pacientes que han pasado por una cirugía, dándoles acompañamiento en diversas áreas, como ortopedia, ginecología, urología y cirugía general.
Prepararse para una cirugía facilita la recuperación
- Planifique su regreso a casa tras una cirugía.
- Siga las recomendaciones posoperatorias de su médico y asista a sus citas médicas de seguimiento.
- Lleve un registro de sus medicamentos y su recuperación.
Fortalezca su capacidad física y mental antes de someterse a una cirugía
Para los pacientes que se recuperan de una cirugía ortopédica, Gleffe recomienda trabajar con un fisioterapeuta antes del procedimiento para fortalecer los músculos de soporte.
“Si los músculos se atrofian durante las semanas o los meses previos a la cirugía, puede resultar muy difícil recuperar la fuerza”, dijo. “Llegue a la intervención con la mayor fortaleza y el mejor estado de salud posibles, y su recuperación será mucho más favorable”.
Gleffe también aconseja utilizar dispositivos de apoyo, como bastones y muletas, para aliviar la presión sobre las articulaciones doloridas antes de la cirugía. Algunos pacientes creen erróneamente que es mejor no depender de estos dispositivos desde el principio. Sin embargo, podrían terminar lesionándose al ejercer presión involuntaria sobre otras articulaciones, caminar con dificultad o compensar el movimiento con otros músculos.
“El uso de dispositivos de apoyo puede reducir la tensión sobre la articulación, lo que ayuda a aliviar el dolor y la inflamación”, dijo.
Asimismo, Gleffe destaca la importancia de cuidar el bienestar mental y emocional.
“Nuestro estado mental influye enormemente en la recuperación”, dijo. “Es beneficioso vivir el presente y aceptar el estado en el que se encuentra el cuerpo en ese momento. Cada cirugía es diferente, así como cada día es distinto”.
Lleve un registro de su recuperación en casa, pero no se exija demasiado
El periodo de recuperación puede ser difícil para algunas personas, especialmente para quienes suelen mantenerse activos. Un fisioterapeuta puede recomendar ejercicios seguros y adaptados a una lesión o cirugía específica. También puede sugerir ejercicios isométricos o que no impliquen soportar peso para ayudar a recuperar la fuerza.
Gleffe también aconseja llevar un registro detallado de la recuperación que incluya las actividades realizadas y los medicamentos tomados. En este registro, la persona puede anotar las dosis y la frecuencia de los medicamentos, el nivel de dolor, las actividades realizadas y cómo respondió su cuerpo.
“Si ha tenido un buen día, puede continuar realizando las actividades que contribuyeron a ello”, dijo Gleffe. “Si las cosas no han ido tan bien, quizá pueda identificar la causa. Llevar un registro ayuda a ajustar las actividades para avanzar hacia el nivel deseado durante el proceso de recuperación”.
Cuando los pacientes comienzan a retomar actividades cotidianas sencillas, como caminar dentro de casa, Gleffe recomienda seguir la regla de “aplicar hielo, elevar y evaluar”. A medida que aumentan su nivel de actividad, deben prestar atención a cómo se sienten. Es posible que necesiten aplicar hielo en la articulación afectada y mantenerla elevada.
“El error más común que observo es que los pacientes se exigen demasiado y demasiado pronto”, dijo. “Lo ideal es aumentar la actividad de forma gradual y controlada cada día”.
Por ejemplo, Gleffe sugiere caminar por la casa, donde hay varios lugares para descansar y no es necesario exponerse a las inclemencias del tiempo. Una vez que los pacientes hayan desarrollado suficiente resistencia, equilibrio y fuerza, pueden comenzar a hacer ejercicio o caminar al aire libre.
Preparación para una cirugía
Los pacientes deberían hacerse las siguientes preguntas previamente a una cirugía:
- ¿Necesitaré un bastón, muletas, un andador, un patín para la rodilla, un cabestrillo u otro equipo?
- ¿Cuánto peso puedo levantar de forma segura?
- ¿Solo podré usar un brazo?
- ¿Qué ayuda necesitaré para cuidar a mis mascotas, hacer la compra, acudir a terapia y otras citas, y ocuparme de las tareas al aire libre, como quitar la nieve o cuidar el jardín?
Antes de la cirugía, es importante tener presente estas recomendaciones:
- Elimine el desorden en casa y preste atención a los peligros externos.
- Planifique comidas nutritivas.
- Manténgase hidratado, ya que los medicamentos y la altitud pueden aumentar la deshidratación.
- Tenga en cuenta los efectos secundarios de los medicamentos y cambie de posición lentamente.
- Haga preguntas a su profesional de la salud y a su equipo de cuidados. Siga las instrucciones y acuda a las citas de seguimiento tras la cirugía.
- Redescubra actividades de bajo impacto que disfrute, pero para las que no ha tenido tiempo, como la lectura o las manualidades.
- Dése el tiempo que necesite para recuperarse.
“Trate de no compararse con los demás ni con historias que haya leído en internet sobre una ‘recuperación típica’”, dijo Gleffe. “Escuche a su cuerpo: él le dirá lo que necesita. A veces es más fácil centrarse en lo negativo tras una cirugía, pero sea amable con usted mismo y mantenga una actitud positiva. La recuperación es un breve periodo de tiempo que nos ayuda a retomar nuestras actividades cotidianas”.