Rachael perdió 140 libras y ahora dirige el club de apoyo de la banda de música de su hijo

La cirugía para bajar de peso ha silenciado la obsesión por la comida en esta madre ocupada que antes pesaba 328 libras. Hoy en día, hace ejercicio con regularidad, tiene más energía y se siente de maravilla.
Jan. 5, 2026
Tras perder 140 libras mediante una cirugía bariátrica, Rachael Underwood está feliz de tener más energía. Una de sus actividades favoritas es dirigir el club de apoyo de la banda de música de su hijo en la escuela secundaria Pueblo South High School. Rachael asistió a la misma escuela hace años y también le encantaba participar en la banda de música. Poder apoyar activamente a su hijo y a otros estudiantes le ha brindado una gran alegría. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Tras perder 140 libras mediante una cirugía bariátrica, Rachael Underwood está feliz de tener más energía. Una de sus actividades favoritas es dirigir el club de apoyo de la banda de música de su hijo en la escuela secundaria Pueblo South High School. Rachael asistió a la misma escuela hace años y también le encantaba participar en la banda de música. Poder apoyar activamente a su hijo y a otros estudiantes le ha brindado una gran alegría. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.

De niña, Rachael Underwood siempre tuvo sobrepeso. Cuando se unió a la banda de música de la escuela secundaria, una costurera tuvo que añadirle tela a su uniforme para que le quedara bien. El entrenador de atletismo le permitía usar su propia ropa en las competiciones, siempre y cuando fuera de los colores de la escuela, porque la escuela no tenía un uniforme de atletismo lo suficientemente grande para Rachael.

De adulta, probó todas las dietas posibles para bajar de peso: baja en carbohidratos, cetogénica, paleo, entre otras. Pero los resultados nunca duraban.

“Así es la vida”, dijo. “Bajaba de peso y luego lo recuperaba”.

No fue hasta que, hace dos años, decidió someterse a una cirugía bariátrica que Rachael pudo cambiar radicalmente su relación con la comida. Perdió casi 140 libras y logró cambiar su vida para siempre.

Rachael, 43, tuvo su cirugía en Sangre de Cristo Weight Loss Institute, el cual está afiliado a UCHealth Parkview Medical Center en Pueblo. Rachael trabaja para UCHealth en el centro y ahora le encanta ayudar a otros pacientes a alcanzar sus objetivos de pérdida de peso.

Fuera del trabajo, Rachael disfruta de actividades para las que antes no tenía energía, como planificar la boda de su hijo y su nuera, presidir la asociación de padres de la banda de música del instituto de su otro hijo y practicar senderismo y acampar. ¿Y su salud? También ha mejorado mucho.

“No quiero dar esto por sentado”, dijo. ”Me esforcé mucho para llegar a este punto y no quiero volver atrás”.

Tras luchar contra el sobrepeso durante toda su vida, Rachael optó por la cirugía bariátrica. Perder 140 libras le ha permitido llevar una vida mucho más activa. Ahora le encanta hacer senderismo, acampar y pasar más tiempo con sus hijos. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Tras luchar contra el sobrepeso durante toda su vida, Rachael optó por la cirugía bariátrica. Perder 140 libras le ha permitido llevar una vida mucho más activa. Ahora le encanta hacer senderismo, acampar y pasar más tiempo con sus hijos. Foto de Mike Sweeney para UCHealth.

‘Siempre la niña más gordita’, Rachael soportó las burlas de sus compañeros de clase 

Rachael Underwood antes de someterse a la cirugía para bajar de peso. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael Underwood antes de someterse a la cirugía de pérdida de peso. Foto de Mike Sweeney para UCHealth.

Rachael creció en varios pueblos pequeños de Colorado. Nació en Salida, donde su padre conducía una quitanieves por el paso de Monarch Pass para el Colorado Department of Transportation. La familia vivió después en Craig, Eads y Branson, a medida que su padre cambiaba de empleo. Finalmente se establecieron en Pueblo en diciembre de 1996, cuando Rachael cursaba el séptimo grado.

Rachael cuenta que siempre fue “la niña más gordita” y objeto de burlas de sus compañeros. Le encantaban los deportes y se mantenía ocupada jugando al sóftbol, al baloncesto y al voleibol. En esos pueblos pequeños, cualquiera que se presentaba a las pruebas entraba en el equipo, recuerda.

Su madre hacía todo lo posible para que un kilo de carne picada alcanzara para alimentar a su familia de seis, pero la nutrición no siempre era una prioridad.

Después de mudarse a Pueblo, los intereses de Rachael se centraron en la música. En South High School, tocaba la trompa en la banda de música, la banda de animación y la orquesta de conciertos. También formó parte del equipo de atletismo y llegó al equipo principal de lanzamiento de peso. Un año perdió la oportunidad de participar en el campeonato estatal por un lanzamiento que quedó a tan solo un cuarto de pulgada de la marca necesaria.

Rachael también desarrolló interés por la atención médica durante la escuela secundaria. Asistió a la academia de salud de su escuela y se convirtió en asistente de enfermería certificada durante su penúltimo año. Se graduó con su licencia de técnico en emergencias médicas.

Pero durante toda la secundaria, su peso influyó en prácticamente todo lo que hacía. Marchar con la banda era difícil, así que inventaba excusas para faltar a los ensayos. Usar su propia ropa en las competiciones de atletismo atraía miradas indeseadas.

Para su graduación de la escuela secundaria en el año 2000, pesaba 250 libras.

En ese momento no lo sabía, pero sus intereses de la secundaria se mantendrían constantes a lo largo de su vida. Su pasión por la atención médica se convertiría en la carrera que disfruta hoy. ¿Y su vínculo con la banda de música? Se convertiría en una parte clave de su proceso de pérdida de peso.

Rachael conversa con su hijo, Reid, quien toca el barítono en la escuela secundaria South High School en Pueblo, donde ella es la presidenta del club de apoyo a la banda escolar. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael conversa con su hijo, Reid, quien toca el barítono en la South High School, una escuela secundaria en Pueblo, donde ella es la presidenta del club de apoyo a la banda escolar. Foto de Mike Sweeney para UCHealth.

Dietas y una ‘relación emocional con la comida’, luego un momento decisivo 

Después de graduarse de la escuela secundaria, Rachael consiguió un trabajo en el Parkview Medical Center como técnica del departamento de emergencias. Ella y su esposo se casaron en 2003 y pronto se convirtió en madre de tres hijos. Pero su peso la obligó a renunciar a algunas de las cosas que quería hacer como madre. Le costaba levantarse del suelo, así que no jugaba mucho con sus hijos pequeños. Deseaba poder estar al aire libre o ir de excursión, pero a menudo se conformaba con ver películas.

Intentaba hacer dieta, perdía algo de peso y luego lo recuperaba.

Desde que tenía memoria, la comida era para Rachael mucho más que solo comida. La comida la ayudaba a sobrellevar el estrés, la tristeza, la depresión e incluso las ocasiones que merecían celebrarse.

“Siempre he tenido una relación emocional con la comida”, dijo Rachael. “Recurría mucho a la comida. La comida era mi consuelo”.

Un momento decisivo llegó en 2016, cuando la profesora de baile de su hija organizó un viaje a Branson, Missouri. Rachael decidió convertir el viaje en unas vacaciones familiares. Pasaron un día en un parque temático, pero Rachael tenía tanto sobrepeso que tenía que detenerse a descansar con frecuencia. Los niños no pudieron subir a muchas atracciones ni recorrer gran parte del parque, y Rachael dijo que se sentía avergonzada y les pidió disculpas a sus hijos.

“Fue una revelación darme cuenta de que tenía que hacer algo con mi peso; de lo contrario, mi salud empeoraría progresivamente”, dijo.

La obesidad puede provocar una serie de problemas de salud, entre estos:

  • presión arterial alta
  • apnea del sueño
  • acidez estomacal
  • enfermedad del hígado graso
  • enfermedades cardíacas
  • colesterol alto
  • diversos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de seno, de ovario, de hígado y de colon
  • osteoartritis o enfermedad articular 
  • diabetes
  • asma
  • migraña-dolores de cabeza

En el 2017, con un peso de alrededor de 300 libras, perdió 80 libras en 12 meses. Pero en un año, recuperó el peso y volvió a estar como al principio.

“Lo intenté todo, tratando de hacerlo por mi cuenta”, dijo.

Un diagnóstico de síndrome de ovario poliquístico (SOP) complicó aún más la situación. El SOP provoca problemas hormonales y dificulta la pérdida de peso.

“Mi cuerpo estaba luchando contra sí mismo”, explicó Rachael. “Me resultaba diez veces más difícil perder peso”.

Sabía que su salud se estaba deteriorando. Su peso aumentaba debido a una lesión persistente en el tobillo. Tomaba medicamentos para controlar la presión arterial alta. La lista de cosas que no podía hacer con sus hijos no dejaba de crecer.

La cirugía para perder peso que abrió un camino 

En el 2019, Rachael obtuvo su título de administradora en salud en Colorado State University Global. Dos años después, se convirtió en gerente de operaciones del Sangre de Cristo Weight Loss Institute.

Ella comentó que llevaba más de 20 años considerando someterse a una cirugía para bajar de peso, también conocida como cirugía bariátrica. Sin embargo, no fue hasta 2022 que contó con un seguro médico que la cubriera. Luego, en junio de 2023, una nueva doctora se unió a la clínica especializada en pérdida de peso, y las dos mujeres congeniaron de inmediato.

¿Qué es la cirugía bariátrica? 

La cirugía para bajar de peso, también conocida como cirugía bariátrica, reduce el tamaño del estómago del paciente y modifica las sustancias químicas y las hormonas que regulan el peso corporal.

Las opciones de cirugía bariátrica incluyen: 

Bypass gástrico en Y de Roux: Este procedimiento crea una pequeña bolsa en el estómago y desvía parte del intestino delgado, lo que limita la cantidad de comida que una persona puede ingerir y reduce la absorción de calorías.

Gastrectomía en manga: En este procedimiento, el cirujano extirpa la mayor parte del estómago del paciente, dejando una porción estrecha en forma de manga. Esto reduce la ingesta de alimentos y los niveles de hormonas que provocan el hambre, mientras que la absorción de nutrientes permanece inalterada.  

Dr. Ping (Jeanne) Pan había sido cirujana bariátrica en Nuevo México y estaba ansiosa por mudarse a Colorado para criar a su familia allí. Su objetivo era ayudar a la práctica de Pueblo a obtener una importante acreditación nacional a través de Metabolic and Bariatric Surgery Accreditation and Quality Improvement Program (MBSAQIP). Eso ocurrió en 2025, y este programa es ahora el único programa bariátrico de UCHealth acreditado por MBSAQIP en el sur de Colorado.

“Cumplimos con rigurosos estándares de seguridad y de resultados”, afirmó Pan. “Los pacientes pueden confiar en que recibirán una atención de alta calidad”.

Rachael programó una cita con Pan y hablaron sobre las opciones de cirugía bariátrica. En general, estos procedimientos reducen el tamaño del estómago del paciente y modifican la forma en que su sistema digestivo procesa y tolera los alimentos, alterando las sustancias químicas y las hormonas que regulan el peso.

Las cirugías más comunes para perder peso son el bypass gástrico, también llamado bypass gástrico en Y de Roux, y la gastrectomía en manga, también llamada manga gástrica. En el bypass gástrico, el cirujano crea una pequeña bolsa estomacal y redirige parte del intestino delgado, lo que limita la cantidad de comida que la persona puede ingerir, modifica las hormonas del hambre y reduce la absorción de calorías. En la gastrectomía en manga, el cirujano extirpa la mayor parte del estómago del paciente, dejando una porción estrecha en forma de manga. Esto también reduce la ingesta de alimentos y modula las hormonas del hambre, mientras que la absorción de nutrientes permanece inalterada.

“El tipo de cirugía que elige un paciente es individualizado y se basa en los objetivos de pérdida de peso, el historial médico y los diagnósticos de cada persona”, dijo Pan.

Para calificar para una cirugía de pérdida de peso, los pacientes deben:

  • Tener un índice de masa corporal de 40 o superior
  • Tener un índice de masa corporal de 35 a 40 y padecer problemas de salud relacionados con el sobrepeso 
  • Tener entre 18 y 75 años. 
 

La Dra. Pan se asegura de que sus pacientes comprendan que la cirugía no es una solución rápida. Algunos pacientes creen erróneamente que comenzarán a perder peso de inmediato. Otros suponen que no tendrán apetito o que no estarán dispuestos a cambiar sus hábitos alimenticios. Después de la cirugía, los azúcares simples, las bebidas carbonatadas y la cafeína pueden causarles malestar e incluso náuseas si se consumen. No seguir una alimentación adecuada después de la cirugía impedirá la pérdida de peso y afectará la salud general del paciente, por lo que la educación nutricional es fundamental.

“La cirugía no es una dieta”, afirmó la Dra. Pan. “Es un cambio de estilo de vida”.

El programa ofrecido por el Parkview Medical Center adopta un enfoque multidisciplinario con dos cirujanos, Pan y el Dr. Spencer Trooboff, además, cuenta con una dietista especializada en cirugía bariátrica, una enfermera coordinadora, una enfermera especializada y un grupo de apoyo virtual para pacientes. Pan y Trooboff forman parte del personal médico del Parkview Medical Center.

“Nos aseguramos de que los pacientes estén preparados para comprender que la cirugía cambia la anatomía, pero que, aun así, deben alimentar su cuerpo correctamente”, dijo Pan.

Rachael da un paseo con su hijo, Reid, y su hija, Rebekah. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael da un paseo con su hijo, Reid, y su hija, Rebekah. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.

¿Qué hay de los medicamentos para perder peso?  

Pan afirmó que los medicamentos para bajar de peso tienen utilidad, pero no son la solución milagrosa que a veces parecen ser en las redes sociales o en los anuncios de televisión. La cirugía bariátrica sigue siendo una opción importante, incluso con la popularidad de los medicamentos inyectables para bajar de peso como Wegovy, Ozempic y Zepbound 

Esto se debe a que la mayoría de las personas deben seguir tomando medicamentos para bajar de peso durante el resto de sus vidas y mantener el peso ideal. Además, pocas compañías de seguros médicos cubren los medicamentos para bajar de peso, lo que los hace costosos para la mayoría de las personas. Asimismo, muchas personas que toman estos medicamentos tienen que lidiar con efectos secundarios gastrointestinales difíciles de soportar.

Con la cirugía bariátrica, los pacientes se someten a un único procedimiento y no tienen que afrontar costos continuos. Además, pueden perder mucho más peso si optan por la cirugía. Los estudios han demostrado que, por otro lado, las personas que toman medicamentos para bajar de peso sufre un estancamiento tras perder aproximadamente el 20 % de su peso corporal. 

Pan ayudó a Rachael a decidirse por una cirugía de bypass gástrico y programó su operación para noviembre de 2023. En ese momento, pesaba más que nunca: 328 libras.

Seis meses de preparación para la cirugía

Comenzaba un proceso de seis meses que culminaría en la cirugía. Rachael, como la mayoría de los pacientes, tuvo que participar en seis sesiones con una nutricionista y en reuniones con un terapeuta.

Analizó con sinceridad sus hábitos alimenticios, su relación con la comida y su compromiso con la cirugía, la recuperación y el proceso de pérdida de peso. Con la dietista, Rachael tuvo que prepararse para la vida después de la operación y aprender sobre las nuevas restricciones alimentarias que tendría que seguir.

”Estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para asegurarme de tener éxito”, dijo.

La recuperación de la cirugía y cómo alcanzar metas de pérdida de peso 

La cirugía de Rachael el 13 de noviembre del 2023 fue exitosa.

Rachael y su cirujana, la Dra. Ping (Jeanne) Pan. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael y su cirujana, la Dra. Ping (Jeanne) Pan. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.

Siguió las instrucciones de recuperación al pie de la letra. Durante las dos primeras semanas, siguió una dieta exclusivamente líquida para adaptar su estómago y sistema digestivo recién modificados. Solo podía beber 2 onzas a la vez. Después de ingerir solo líquidos, comió alimentos blandos durante dos meses: frijoles refritos y mucha sopa. Poco a poco, reintrodujo alimentos con más textura, como alimentos pegajosos y masticables.

Entonces, sus logros en la pérdida de peso comenzaron a acumularse.

En febrero de 2024, Rachael pesaba 253 libras. Dos meses después, había bajado a 235 libras. Estaba perdiendo, en promedio, 10 libras al mes.

El mayor logro llegó un año después de la cirugía, cuando bajó a 200 libras. Para celebrarlo, ella y su familia fueron de campamento a uno de sus lugares favoritos al este de Pueblo.

Hoy en día, practica senderismo, camina y pesca con regularidad, y está encantada de pesar 190 libras.

Cómo cambiar su relación con la comida la ayudó a tener éxito con la cirugía para bajar de peso

Rachael dijo que la clave de su éxito ha sido cambiar su relación con la comida y acallar los pensamientos obsesivos sobre la comida que rondaban en su cabeza.

Describe estos pensamientos de la siguiente manera: “No tengo hambre en absoluto, pero quiero la acción de comer.

Soy una persona que come por emociones. Recurro a la comida para todo: para celebrar, para el estrés, para la depresión. Mis terapeutas me ayudaron a reconocerlo, y necesitaba cambiar mi relación con la comida”.

Ahora, cuando le dan ganas de comer, se da un baño o sale a caminar.

Rachael solía recurrir a la comida para consolarse, pero la terapia psicológica antes de la cirugía bariátrica la ayudó a cambiar ese hábito. Ahora, cuando le dan ganas de comer, prefiere dar un paseo o tomar un baño. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael solía recurrir a la comida para consolarse, pero la terapia psicológica antes de la cirugía bariátrica la ayudó a cambiar ese hábito. Ahora, cuando le dan ganas de comer, prefiere dar un paseo o tomar un baño. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.

Perder tanto peso ha cambiado su vida de muchas maneras positivas.

“Ahora soy muy activa”, dijo. “Mi hija y mi nuera bromean diciendo que nunca paro”.

Rachael ya no toma medicamentos para la presión arterial. Con menos peso que soportar, su tobillo está mucho mejor. Ha cambiado de talla de ropa con frecuencia y tuvo que ajustar sus anillos de boda, que se le resbalaban del dedo.

Quizás lo más importante es que ahora puede hacer cosas con su familia que antes no podía.

Uno de sus hijos, Reid, quería reservar una excursión a la Cave of the Winds, una atracción en Colorado Springs que ofrece recorridos por cuevas subterráneas.

“Siempre me daba mucho miedo ir porque te dicen que si tienes limitaciones físicas, no es recomendable, ya que tienes que arrastrarte por túneles en la oscuridad”, dijo.

Dijo que se armó de valor y compró las entradas.

“¡Lo logré! Y lloré después”.

La hija de Rachael, Rebekah, sonríe cuando le preguntan qué piensa de la pérdida de peso de su madre.

“Verla y ver lo lejos que ha llegado me hace muy feliz”, dijo Rebekah. “Estoy muy orgullosa de ella”.

Pan también dijo que el progreso de Rachael ha sido “increíble”.

“Brindamos educación nutricional e intentamos darles a los pacientes las herramientas que necesitan para guiarlos en la dirección correcta”, dijo Pan. “Les brindamos el asesoramiento adecuado antes y después de la cirugía, y nos aseguramos de que se encuentren bien después de la operación. En general, el éxito del paciente depende del propio paciente. Rachael es la principal responsable de su éxito”.

El club de apoyo de la banda de música de la escuela cierra el círculo para Rachael

Una de las nuevas actividades más gratificantes que Rachael disfruta ahora es ser presidenta del club de apoyo a la banda de South High School, donde ella misma tocó en la banda hace más de 20 años y donde su hijo Reid toca el barítono en los espectáculos del descanso y en las competiciones de bandas de música.

Rachael aceptó dirigir el club de apoyo en un momento particularmente difícil para el programa de música de la escuela. En la primavera de 2023, los estudiantes de la banda aún se estaban recuperando de la inesperada muerte de su profesor de música. El club necesitaba un nuevo líder, y Rachael se ofreció a tomar las riendas. En ese momento, pesaba 328 libras, su peso máximo, y aún faltaban meses para su cirugía de pérdida de peso.

”No sé cómo voy a lograrlo”, pensó para sí misma.

Rachael apoya a la banda de música de la escuela secundaria de diversas maneras y disfruta de su nueva movilidad, que le permite marchar junto a los estudiantes cuando necesitan ayuda o hidratación. Trabaja en estrecha colaboración con el director de la banda, Rob Smith. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.
Rachael apoya a la banda de música de la escuela secundaria de diversas maneras y disfruta de su nueva movilidad, que le permite marchar junto a los estudiantes cuando necesitan ayuda o hidratación. Trabaja en estrecha colaboración con el director de la banda, Rob Smith. Foto de Mike Sweeney, para UCHealth.

Rachael comparte su mensaje a otras personas: ‘Requiere trabajo duro, pero vale la pena’ 

En agosto de 2023, la banda de música de South High School participó en el gran desfile anual de la Colorado State Fair en Pueblo, donde se celebra la feria cada año. Los padres de los miembros de la banda, incluido el presidente del club de apoyo, suelen acompañar a la banda durante el desfile, llevando botellas de agua y pulverizadores para refrescar a los estudiantes y aliviar el calor del verano en Pueblo. Rachael no se lo iba a perder.

“Estaba decidida a ir”, dijo.

Recorrió a pie el trayecto de más de un kilómetro y medio, agotada al final.

Actualmente, con un peso de alrededor de 190 libras, Rachael sigue el ritmo de los ajetreados estudiantes de la banda y su exigente horario sin dificultad. Los estudiantes actúan en los espectáculos del descanso de los partidos de fútbol americano de otoño y en las competiciones de bandas de música, y participan en numerosos desfiles, incluido el reciente desfile navideño de Pueblo. Rachael está allí con los estudiantes de secundaria, acompañándolos en cada paso.

Ayuda a transportar los instrumentos y el equipo de la banda, organiza y asigna los uniformes, se encarga de la documentación necesaria y lidera las iniciativas de recaudación de fondos que permiten a la banda participar en competiciones y viajar. En octubre, la banda de música de South High School viajó a Grand Junction para la competición estatal y quedó en octavo lugar, la primera vez que la banda se clasificaba para la competición estatal en más de una década.

Rachael todavía se maravilla de los cambios que ha logrado en su vida y de lo que la cirugía bariátrica ha hecho posible. Y tiene un mensaje para quienes estén considerando un camino similar.

“Es una herramienta”, dijo. “No es una solución mágica. Es una herramienta que debe usar a su favor. Y si no la usa correctamente, no le servirá de nada.

“Requiere esfuerzo, pero vale la pena. Puede cambiar su vida”.

About the author

Joanna Bean is a writer for UCHealth Today. As the daughter of a Denver physician, she grew up hearing about the lifesaving power of medicine and the providers who care for patients. She loves meeting people and sharing their stories.

Before joining UCHealth in 2025, Joanna worked as an award-winning reporter and editor-in-chief of The Colorado Springs Gazette. She also worked in communications roles at the University of Colorado Colorado Springs, where she earned a Master of Public Administration degree.

Joanna is a longtime resident of Colorado Springs and loves spending time in southern Colorado skiing, hiking, camping and biking – including on a tandem bike she rides with her husband.