
La menopausia está en pleno auge, indica la Dra. Nanette Santoro, médico de UCHealth. Las conversaciones sobre los sofocos, los sudores nocturnos y la terapia hormonal están por todas partes, gracias a los podcasts de celebridades, a un sinfín de publicaciones en las redes sociales, a nuevas normativas gubernamentales y a hallazgos de investigación en salud.
Y la noticia más importante sobre la menopausia se centra en la terapia hormonal.
Expertos del U.S. Food and Drug Administration (FDA), la agencia federal de Administración de Alimentos y Medicamentos, recientemente anunciaron que los medicamentos para la terapia hormonal en la menopausia no van a requerir los etiquetados de advertencias que tradicionalmente han tenido. Ese tipo de advertencia que debían tener ese tipo de tratamientos, constituye la alerta de seguridad más grave para los medicamentos y, durante más de dos décadas, muchas mujeres han temido recurrir a la terapia hormonal, preocupadas de que el fármaco aumentara su riesgo de desarrollar cáncer de mama y enfermedades cardíacas.
Entonces, ¿cuál es la verdad sobre la terapia hormonal y el riesgo de cáncer? ¿Qué tan seguros son los medicamentos de terapia hormonal? ¿Ayudan a aliviar los síntomas difíciles de la menopausia? ¿Y cuáles son las señales de que usted podría necesitar terapia hormonal?
Para responder a estas preguntas comunes sobre la menopausia y la terapia hormonal, consultamos con Santoro, que es además docente E. Stewart Taylor de obstetricia y ginecología en la University of Colorado Anschutz School of Medicine. Ella es una experta en menopausia con reconocimiento a nivel nacional.
“La buena noticia es que la mayoría de las mujeres pueden recibir terapia hormonal de manera segura y encontrar alivio para los sofocos y otros problemas que puedan estar experimentando”, dijo Santoro.
“No hay necesidad de que las mujeres sufran en silencio con sus síntomas”, añadió.
“La menopausia está viviendo su momento, y creo que es un buen momento”, dijo Santoro a otros profesionales de la salud durante una sesión educativa sobre la menopausia y la terapia hormonal realizada en UCHealth University of Colorado Hospital. “Es bueno llamar la atención sobre esta afección. Es universal para las mujeres”, agregó.
¿Qué es la menopausia y cuándo suele ocurrir la transición hacia esa etapa?
La menopausia se refiere a la etapa de la vida en la que una mujer deja de tener ciclos menstruales. Santoro enfatizó que este es “un pasaje natural de la vida”.
Para muchas mujeres, los síntomas asociados con la menopausia (sofocos, sudores nocturnos, cambios de humor, sequedad vaginal, entre otros) comienzan durante la perimenopausia, etapa que puede durar hasta 10 años desde el inicio de la menopausia hasta la última menstruación. Durante la perimenopausia, los niveles de las hormonas estrógeno y progesterona de la mujer comienzan a fluctuar y disminuir a medida que sus periodos menstruales se vuelven irregulares.
Algunas mujeres notarán que han omitido un periodo menstrual o que su ciclo se vuelve menos predecible. Esta es la etapa temprana de la transición hacia la menopausia.
Cuando los periodos de una mujer comienzan a durar más tiempo, o si han transcurrido dos meses o más sin que tenga un periodo, significa que se está acercando a la menopausia. Para cuando una mujer cumple 49 años, existe una probabilidad del 95 % de que tenga su último periodo menstrual en los próximos cuatro años, señaló Santoro.
Una mujer entra en la menopausia cuando ha pasado un año sin tener un periodo menstrual. Asimismo, las mujeres pueden entrar en la menopausia de manera más temprana si se les extirpan los ovarios mediante cirugía o si requieren quimioterapia o radiación para tratar un cáncer de ovario o de pélvico.
¿Qué es la terapia hormonal para la menopausia y por qué la utilizan las mujeres?
La terapia hormonal proporciona al cuerpo estrógeno y, en ocasiones, progesterona. La terapia hormonal trata muchos de los síntomas de la menopausia, especialmente los temidos sofocos.
¿Es la terapia hormonal lo mismo que la terapia hormonal menopáusica?
Sí. Durante años, los médicos y los pacientes llamaron a la terapia hormonal ”terapia de reemplazo hormonal”, pero la mayoría de los profesionales de la salud ahora evitan usar la palabra ”reemplazo”.

“Ello (la sustitución del término) implica que las mujeres sin estrógeno son deficientes”, afirmó Santoro. “También se utiliza para crear una narrativa basada en el miedo que vende hormonas a las mujeres, sumiéndolas en un estado de pánico ante la idea de que están perdiendo algo inestimable cuando sus ovarios producen menos estrógeno”.
Hoy en día, en lugar de utilizar el término “terapia de reemplazo hormonal”, muchos médicos denominan estos medicamentos “terapia hormonal”, “terapia hormonal para la menopausia” o “terapia hormonal femenina”.
Y es importante saber que aproximadamente el 25 % de las mujeres no deberían recibir terapia hormonal, señaló Santoro.
¿Quiénes no deberían utilizar la terapia hormonal para la menopausia?
- Mujeres que padecen cánceres dependientes de estrógeno, incluidos el cáncer de mama, de ovario y de útero.
- Mujeres con antecedentes familiares marcados de cánceres dependientes de estrógeno.
- Mujeres con enfermedades hepáticas.
- Mujeres con trastornos de la coagulación sanguínea.
- Mujeres con alto riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
- Mujeres que fuman.
Afortunadamente, muchas de estas mujeres pueden tomar nuevos medicamentos no hormonales aprobados por la FDA para tratar los sofocos, dijo Santoro.
¿Por qué se considera segura la terapia hormonal para la mayoría de las mujeres?
La mayoría de las mujeres sanas menores de 60 años, o aquellas que se encuentran dentro de los 10 años posteriores al inicio de la menopausia, pueden utilizar de manera segura la terapia hormonal para tratar los síntomas más molestos, afirmó Santoro.
Las inquietudes sobre la seguridad de la terapia hormonal — y el posible aumento del riesgo de cáncer de mama — se remontan a 2002, cuando los investigadores a cargo de un amplio estudio denominado Women’s Health Initiative (Iniciativa para la Salud de la Mujer) publicaron sus hallazgos sobre dicha terapia. Los resultados indicaban que las mujeres que tomaban hormonas tenían un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Dichos hallazgos resultaron ser incorrectos. A continuación, Santoro explica por qué la interpretación inicial del estudio Iniciativa para la Salud de la Mujer fue errónea:
- El aumento en las tasas de cáncer de mama no fue estadísticamente significativo.
- La edad promedio de las mujeres en el estudio fue de 63 años, una década mayor que la edad promedio en la que comienzan los síntomas de la menopausia.
- Las participantes del estudio recibieron un tipo de terapia hormonal que los médicos ya no utilizan.
Pero el daño ya estaba hecho con la difusión de los hallazgos erróneos.
Expertos en salud de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud) tomaron la medida extraordinaria de interrumpir el estudio en etapa temprana. A esto le siguió una intensa cobertura mediática que desató el temor y provocó que millones de mujeres evitaran la terapia hormonal.
Terapia hormonal y riesgo de cáncer de mama: Lo que muestran las investigaciones
Un hallazgo sobre la terapia hormonal y el riesgo de cáncer de mama se ha mantenido constante a lo largo del tiempo, señaló Santoro.
Existe un aumento pequeño, pero estadísticamente significativo, en el riesgo de cáncer de mama en las mujeres que no se han sometido a una histerectomía (y, por lo tanto, conservan el útero) y que toman estrógeno combinado con progestina, una forma sintética de la progesterona. Sin embargo, los investigadores también demostraron que las mujeres que se habían sometido a una histerectomía y solo tomaban estrógeno presentaban un riesgo menor de cáncer de mama que las que no tomaban ninguna hormona. Ese hallazgo recibió mucha menos difusión y sigue siendo poco valorado, afirmó Santoro.
Estudios posteriores realizados con las mismas mujeres que participaron en el estudio original tampoco revelaron diferencias en la mortalidad entre las usuarias y las no usuarias de hormonas, siempre y cuando estas hubieran comenzado el tratamiento hormonal entre los 50 y los 60 años de edad. Los médicos no recomiendan la terapia hormonal a las mujeres de 70 años o más, dado que estas presentan un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer de mama, entre otros. Los investigadores desconocen si los tipos de combinaciones hormonales que los médicos prescriben actualmente a las mujeres (estradiol y progesterona de origen natural) habrían arrojado resultados distintos, añadió.
El riesgo de cáncer de mama asociado al uso de la terapia hormonal resultó ser coherente con los estudios previos, y dicho aumento del riesgo fue de magnitud reducida. Tanto los investigadores como los médicos y las propias mujeres han tendido a pasar por alto este hallazgo, concluyó Santoro.
Estos son los hechos sobre la terapia hormonal y el aumento del riesgo de cáncer de mama:
- Por cada 10,000 mujeres de entre 50 y 79 años, las personas expertas en estadísticas preverían que unas 600 desarrollarán cáncer de mama, incluso si nunca hubieran utilizado terapia hormonal.
- Si 10,000 mujeres de ese mismo grupo — de entre 50 y 79 años — recibieran terapia hormonal con estrógeno y progestina, unas 608 desarrollarían cáncer de mama, en comparación con la cifra de referencia de 600.
- Por lo tanto, el aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama tras el uso de terapia hormonal es pequeño para la mayoría de las mujeres, señaló Santoro.
Por eso, Santoro alienta a las mujeres a hablar con sus profesionales de la salud para que puedan evaluar sus riesgos individuales y tomar decisiones informadas sobre si la terapia hormonal es adecuada para ellas.
¿Existen mayores riesgos de enfermedad cardiovascular para las mujeres que utilizan terapia hormonal?
En 2002, los investigadores de Women’s Health Initiative también advirtieron que la terapia hormonal podría causar enfermedades cardíacas, coágulos sanguíneos y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, estudios posteriores realizados por el equipo de esta investigación, así como por otros grupos de investigación, no han demostrado un aumento de los riesgos de enfermedades cardíacas con el paso del tiempo.
Los investigadores han determinado que el riesgo de coágulos sanguíneos es mayor en las mujeres que toman estrógeno en forma de píldora, que era la forma predominante en que los médicos lo recetaban a principios de la década de 2000. Los expertos médicos creen ahora que el uso de estrógeno no oral (generalmente un parche de estradiol) minimiza el riesgo de coágulos sanguíneos, aunque se necesita más investigación al respecto, señaló Santoro.
Ella afirmó que el riesgo de sufrir un coágulo sanguíneo o una enfermedad cardíaca a causa de la terapia hormonal es muy bajo para la mayoría de las mujeres de unos 50 años que se encuentran dentro de los 10 años posteriores al inicio de la menopausia. El riesgo de accidente cerebrovascular es ligeramente mayor en las personas que utilizan terapia hormonal. Las mujeres que han tenido un coágulo sanguíneo previo, padecen presión arterial alta o tienen un alto riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular deben consultar con su médico acerca de sus riesgos e inquietudes, indicó Santoro.
¿Cómo se administra la terapia hormonal? ¿Las mujeres reciben inyecciones o toman pastillas?
Los medicamentos de la terapia hormonal no son inyecciones. Por lo general, las mujeres utilizan parches o geles de estrógeno, también hay píldoras disponibles. Las mujeres se aplican los parches hormonales de manera similar a una venda adhesiva, lo que facilita su uso. Los parches son más seguros que las píldoras para la mayoría de las mujeres, ya que evitan el paso por el hígado y presentan un riesgo ligeramente menor de provocar coágulos sanguíneos. Las mujeres que presentan la sequedad vaginal como único síntoma de la menopausia pueden aplicar estrógeno en forma de crema.
¿Hay disponibilidad limitada de parches de estrógeno en este momento?
Sí. Expertos de la American Society of Health-System Pharmacists (Sociedad Estadounidense de Farmacéuticos de Sistemas de Salud) informan sobre la escasez de algunos parches de estradiol. Los médicos y los fabricantes de medicamentos afirman que la escasez podría deberse a un incremento de la demanda de terapia hormonal, ahora que los funcionarios de la FDA han dejado de exigir las etiquetas de advertencia en los parches.
Santoro dijo que algunas de sus pacientes han tenido que cambiar al estrógeno oral mientras esperan un nuevo parche.
¿La terapia hormonal retrasa el envejecimiento?
No. Contrariamente a las publicaciones que se puedan ver en TikTok o Instagram, nunca se ha demostrado que la terapia hormonal prevenga el envejecimiento u otras afecciones asociadas a este — incluidas las enfermedades cardíacas o la demencia — , si bien los investigadores continúan estudiando muchas posibles conexiones entre la terapia hormonal y diversos efectos en la salud, señaló Santoro.
¿Para qué sirve la terapia hormonal?
“Estamos hablando del tratamiento de los síntomas de la menopausia”, dijo Santoro. “No estamos hablando de la prevención”.
Para la mayoría de las mujeres, la terapia hormonal puede aliviar los sofocos, las noches de insomnio, la sequedad vaginal y otros síntomas relacionados con la menopausia, señaló Santoro.
“Nadie tiene por qué sufrir los síntomas de la menopausia”, afirmó. “Existen muchos tratamientos disponibles y eficaces, y a menudo esperamos demasiado tiempo para utilizarlos”.
¿Cuáles son los signos de que podría necesitar terapia hormonal?
Para la mayoría de las mujeres, la terapia hormonal puede ayudar a aliviar los síntomas más comunes de la perimenopausia y la menopausia.
Estos síntomas comunes de la menopausia incluyen:
- Sofocos
- Sudores nocturnos
- Sequedad vaginal
- Dificultad para dormir
- Cambios de humor, incluyendo ansiedad y depresión
Los síntomas son más severos antes del último periodo menstrual de la mujer y durante la transición oficial a la menopausia, señaló Santoro.
“Por lo tanto, esperar a que una mujer llegue a la menopausia para tratar sus síntomas es esperar demasiado tiempo”, dijo Santoro.
¿A qué edad debería comenzar el tratamiento hormonal?
Es importante que las mujeres y sus médicos comprendan la cronología de la menopausia, reconozcan los síntomas y planifiquen cuál podría ser el momento adecuado para iniciar la terapia hormonal.
Si bien la menopausia se define como el cese de los ciclos menstruales, los síntomas a menudo comienzan años antes, y la edad ideal para iniciar la terapia hormonal no es la misma para todas las mujeres. Aquellas que experimentan una menopausia temprana o prematura — a veces a principios de los 40 o incluso a finales de los 30 — deben consultar con su médico acerca de sus síntomas y los posibles beneficios de la terapia hormonal.
“En promedio, finales de los 40 y principios o mediados de los 50 constituyen realmente el momento óptimo en el que las hormonas ofrecen el mayor beneficio con el menor riesgo”, dijo Santoro.
¿Puedo probar la terapia hormonal por un periodo corto o dejarla en cualquier momento?
Si sus ciclos menstruales siguen siendo predecibles pero usted está empezando a experimentar algunos síntomas de menopausia, Santoro recomienda probar la terapia hormonal.
“Una forma de determinar si es menopausia o no lo es” consiste en probar las hormonas, señaló Santoro. “A menudo les digo a mis pacientes: “Simplemente salgan con ellas. No se van a casar”.
Siempre y cuando la paciente no presente riesgos médicos evidentes que le impidan recurrir a la terapia hormonal, no supone ningún perjuicio realizar una prueba de tres meses para comprobar si disminuyen los síntomas de la menopausia. Las mujeres incluso pueden suspender las hormonas y retomarlas más adelante para cerciorarse de que fueron, efectivamente, las hormonas las que contribuyeron a aliviar sus síntomas.
¿Qué afecciones médicas pueden imitar los síntomas de la menopausia?
Otras afecciones pueden provocar síntomas similares a los que experimentan las mujeres durante la menopausia. Especialmente si padecen fatiga, las mujeres deberían consultar a sus médicos, ya que podrían estar sufriendo fibromialgia, síndrome de fatiga crónica o trastornos autoinmunes.
Santoro advirtió contra la tendencia a asumir que las hormonas son la causa fundamental de todos los síntomas.
“Si las hormonas no parecen surtir efecto, es momento de buscar otras causas”, afirmó. “A las mujeres les suceden muchas cosas durante la mediana edad”.
¿Cuánto tiempo puedo permanecer en terapia hormonal?
Las mujeres menores de 60 años que se encuentren dentro de los 10 años posteriores a la menopausia pueden continuar con el tratamiento hormonal mientras sigan experimentando síntomas, señaló Santoro.
Después de los 60 años, los riesgos de enfermedades cardíacas, coágulos sanguíneos y accidentes cerebrovasculares aumentan, añadió.
“Y, periódicamente, todas las personas deben ser reevaluadas en cuanto a los riesgos y beneficios”, afirmó.
¿Son los sofocos y los sudores nocturnos síntomas normales de la menopausia o una señal de otra cosa?
Los sofocos y los sudores nocturnos pueden ser indicadores de su riesgo futuro de padecer enfermedades cardíacas, señaló Santoro.
Los investigadores han descubierto que las mujeres que experimentan pocos o ningún sofoco tienen un menor riesgo de sufrir ataques cardíacos y otros problemas de salud cardiovascular. Las mujeres que presentan una aparición temprana de los sofocos o que han tenido más de seis días de sofocos en las dos semanas anteriores presentan una mayor incidencia de enfermedades cardíacas 20 años después, afirmó Santoro.
“Los sofocos nos sirven de pista para prestar atención a los factores de riesgo de esa persona, ya que podría tratarse de alguien con un riesgo más elevado de padecer enfermedades cardíacas”, dijo.
El uso de terapia hormonal para tratar los sofocos probablemente no reducirá su riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas en el futuro, indicó. Más bien, “sirve para identificar a una persona en situación de alto riesgo”.
¿Cuáles son los mejores tratamientos hormonales?
Cuando se utiliza un parche hormonal o se toma una píldora, los médicos denominan a este tratamiento “terapia sistémica con estrógenos”, ya que el organismo absorbe la hormona. La terapia sistémica con estrógenos resulta eficaz para tratar los sofocos y los sudores nocturnos, y también puede ayudar a prevenir la pérdida ósea y la osteoporosis.
Los farmacéuticos dispensan estrógenos vaginales en forma de píldora, crema o anillo vaginal. Este constituye el tratamiento de elección para aliviar la sequedad vaginal asociada a la menopausia, así como algunos síntomas urinarios.
Santoro recomienda comenzar con un tipo de terapia hormonal que no esté en forma de píldora.
Sugiere probar primero con un parche que contenga estradiol — una forma de estrógeno —, o bien con uno que combine estrógenos y progestina.
“Casi siempre es posible encontrar una opción cómoda para la paciente”, afirmó Santoro.
¿Cuáles son los beneficios de la terapia hormonal?
La terapia hormonal funciona bien para controlar los síntomas de la menopausia, incluidos los sofocos, los sudores nocturnos, los cambios de humor y otros síntomas. La terapia con estrógenos puede ayudar a prevenir la pérdida ósea y reducir el riesgo de osteoporosis.
¿Qué sucede si solo tengo un síntoma de la menopausia? ¿Debería considerar la terapia hormonal para el insomnio, por ejemplo, si no tengo sofocos?
Santoro señaló que eso depende del síntoma.
Si presenta sofocos, depresión o ansiedad, problemas de sueño o sequedad vaginal y dolor durante las relaciones sexuales — síntomas que ella denomina «los cuatro fundamentales » —, existen muchas probabilidades de que la terapia hormonal resulte beneficiosa. En el caso de otros síntomas, no está tan claro que la terapia hormonal vaya a ser de ayuda, es precisamente en esos casos, según indicó, cuando resulta sensato probar con un ciclo de terapia hormonal.
Si tengo ansiedad o depresión, ¿puede ayudarme la terapia hormonal? ¿O debería consultar a un especialista en salud conductual?
“Esto depende de la gravedad de sus síntomas de ansiedad o depresión”, dijo.
Por lo general, las hormonas no revierten drásticamente estos síntomas, pero pueden hacerlos más manejables.
Para sus pacientes con síntomas de ansiedad o depresión de moderados a graves que interfieren con su vida cotidiana, ella recomienda una evaluación conjunta con un profesional de la salud mental. El tratamiento de dicha paciente podría incluir terapia hormonal, terapia intensiva o medicamentos psicotrópicos. En el caso de síntomas más leves, probar primero la terapia hormonal constituye un buen paso, afirmó.
Mitos comunes sobre la terapia hormonal y la menopausia
Santoro dijo que existen mitos comunes sobre la terapia hormonal que han cobrado fuerza en las redes sociales.
Estos son los hechos sobre la terapia hormonal:
- La terapia hormonal no prevendrá ciertas afecciones de salud ni el envejecimiento.
“Las hormonas no son una herramienta mágica para prevenir el envejecimiento, a pesar de lo que pueda ver en los medios de comunicación”, dijo.
No se ha demostrado que la terapia hormonal prevenga las enfermedades cardíacas ni la demencia, a pesar de las afirmaciones en las redes sociales, dijo ella.
- La terapia hormonal no ayudará con la fatiga o el cansancio crónico.
La fatiga suprarrenal es un término no médico que se utiliza para describir una serie de síntomas que, según afirman algunas personas, se deben a un funcionamiento deficiente de las glándulas suprarrenales. Estas glándulas se sitúan sobre cada riñón y segregan diversos tipos de hormonas, entre ellas el cortisol y la adrenalina.
“La fatiga suprarrenal no es un trastorno real y no guarda relación alguna con la menopausia”, afirmó Santoro. “Durante la menopausia no se produce ninguna caída repentina en los niveles de hormonas suprarrenales. De hecho, en la etapa final de la transición menopáusica se observa un ligero aumento de dichas hormonas”.
- La menopausia no provoca una caída de la testosterona que contribuya a la pérdida de libido.
La testosterona en las mujeres permanece igual durante la menopausia y puede aumentar, dijo Santoro.
“Por lo tanto, los cambios en la libido vinculados a las hormonas resultan un poco difíciles de justificar”, dijo ella. “La pérdida de la libido que puede ocurrir a esta edad está más estrechamente asociada con la edad que con la menopausia”.
- Las mujeres que han tenido una histerectomía no necesitan tomar progesterona para prevenir el cáncer de endometrio.
Una mujer que se ha sometido a una histerectomía tiene un riesgo muy bajo de cáncer de endometrio, por lo que añadir únicamente progesterona “agregar otra hormona puede añadir otros riesgos y no tiene beneficios comprobados”, dijo.
¿Son inseguros los tratamientos hormonales para ciertas personas?
Es posible que su médico le indique que la terapia hormonal no es adecuada para usted si:
- Tiene o ha tenido ciertos tipos de cáncer, incluidos el cáncer de mama o de útero y algunos tipos de cáncer de ovario
- Ha tenido un coágulo sanguíneo
- Ha sufrido un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco, o tiene riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
- Padece enfermedades de la vesícula biliar o del hígado
- Es mayor de 60 años y/o tuvo su última menstruación hace más de 10 años
¿Tiene la terapia hormonal efectos secundarios?
La terapia hormonal puede causar efectos secundarios, por lo que debe hablar con su médico si presenta efectos secundarios preocupantes.
Posibles efectos secundarios de la terapia hormonal:
- Caída del cabello
- Dolor y sensibilidad en los senos
- Sangrado vaginal (esto es menos preocupante durante los primeros seis meses de tratamiento)
- Dolores de cabeza
- Náuseas
- Aumento de peso
- Fatiga
- Cambios de humor
¿Cuál es la diferencia entre la terapia hormonal y las hormonas bioidénticas compuestas?
Las hormonas bioidénticas son hormonas químicamente idénticas a las producidas por el cuerpo. La FDA ha aprobado varias preparaciones de hormonas bioidénticas que contienen las mismas hormonas que el estradiol y la progesterona naturales.
Los farmacéuticos de farmacias especializadas elaboran hormonas bioidénticas personalizadas. La FDA no regula su seguridad ni su eficacia como tratamiento para la menopausia, no las somete a los mismos estándares de “prueba de afirmación” ni exige la divulgación de riesgos. Las hormonas bioidénticas personalizadas no están exentas de riesgos, como sugieren algunos anuncios. Expertos de la Academia Nacional de Medicina revisaron recientemente el tema y desaconsejan el uso de las hormonas bioidénticas.
¿Qué pasa si no puedo tomar hormonas o si quiero probar un tratamiento no hormonal?
Oficiales de la FDA recientemente aprobaron Fezolinetant, un nuevo tratamiento no hormonal que ayuda a aliviar los sofocos. Los médicos pueden recetar otros fármacos no hormonales para ayudar a controlar los síntomas, entre ellos la venlafaxina, el citalopram, la gabapentina y la clonidina. La mayoría de estos son medicamentos que los médicos recetan para otras afecciones — tales como la depresión, el dolor neuropático y la presión arterial —; sin embargo, los investigadores descubrieron que los sofocos de las mujeres mejoraban mientras tomaban estos fármacos.
Asimismo, los médicos recomiendan realizar cambios en el estilo de vida que, por sí mismos, resultan beneficiosos para la salud; estos incluyen llevar una dieta saludable, mantener buenos hábitos de sueño y reducir el estrés.
¿Deberían las mujeres considerar tomar testosterona?
El uso de testosterona en mujeres ha convertido el tema en un tema popular en las redes sociales. Pero ¿la necesitan las mujeres?
Santoro afirma: “En general, no”.
Explicó que no existe el síndrome de deficiencia de testosterona en mujeres. Además, la menopausia no provoca una disminución de la testosterona, como sí ocurre con el estrógeno.
“Existe un negocio sumamente lucrativo que vende el mito de la testosterona a las mujeres”, declaró.
Santoro anima a las mujeres a ser muy escépticas ante las afirmaciones de que deberían administrarse testosterona.
Los ensayos clínicos demuestran que la testosterona no aumenta la masa muscular ni mejora la fatiga ni el estado de ánimo, afirmó.
Por el contrario, el levantamiento de pesas y el entrenamiento de fuerza son saludables para personas de todas las edades, especialmente para las mujeres mayores preocupadas por la densidad ósea.
Los médicos recetan testosterona a algunas mujeres con trastorno del deseo sexual hipoactivo, es decir, con disminución del deseo sexual.
Santoro desaconseja el uso de implantes de testosterona, que también se han popularizado en las redes sociales. Los reguladores de medicamentos de la FDA los clasifican como suplementos dietéticos.
“Veo a muchas personas que usaron implantes de testosterona y, a veces, sus niveles hormonales tardan un año o más en estabilizarse”, dijo.
¿Puedo recibir terapia hormonal si tengo más de 60 años?
Santoro comentó que está atendiendo a un número creciente de pacientes mayores de 60 años interesadas en la terapia hormonal. Si las mujeres no presentan síntomas de la menopausia, no hay razón para que comiencen a tomar hormonas.
¿Cuál es el mejor consejo sobre la terapia hormonal para mujeres mayores de 70 años?
Después de los 70 años, las mujeres que reciben tratamiento hormonal se enfrentan a un mayor riesgo de coágulos sanguíneos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas. Además, la terapia hormonal parece aumentar estos riesgos, señaló Santoro.
El mayor desafío radica en que las mujeres se ven inundadas por lo que ellas denominan un “tsunami de entusiasmo en las redes sociales”, según el cual las hormonas previenen las enfermedades cardíacas, la demencia y muchas otras afecciones.
“Esto es lo que escuchan las pacientes, por lo que se trata de una batalla realmente difícil contra la desinformación”, afirmó.
Expertos del American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) publicaron un libro para pacientes que Santoro coeditó, con información basada en la evidencia sobre la menopausia y la terapia hormonal.
“Eso va a ser de gran ayuda para las pacientes y desmentir muchos mitos”, dijo.
¿Tengo que sufrir durante la menopausia?
En definitiva, la menopausia es una transición universal y normal para las mujeres, pero estas no tienen por qué sufrir sus síntomas.
La mayoría de las mujeres menores de 60 años pueden utilizar de forma segura la terapia hormonal para tratar los síntomas de la menopausia durante los años previos al cese de la menstruación.
Las mujeres que presenten riesgo o antecedentes de cáncer de mama, enfermedades cardíacas o coágulos sanguíneos deben consultar a su médico para recibir ayuda con sus síntomas de menopausia, ya sea mediante hormonas, otros medicamentos o cambios en el estilo de vida.