Las enfermedades del hígado van en aumento y los Hispanos son los más afectados

Los hombres Hispanos tienen más probabilidades que otros adultos en los Estados Unidos de contraer una enfermedad hepática. Conozca cómo prevenir y combatir las enfermedades del hígado.
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Los hombres Hispanos presentan tasas de enfermedad hepática mucho más elevadas que otros adultos en los Estados Unidos. Un estilo de vida saludable puede ayudar a los Hispanos a combatir una predisposición genética a desarrollar enfermedades hepáticas. Foto: Getty Images.
Los hombres Hispanos presentan tasas de enfermedad hepática mucho más elevadas que las de otros grupos étnicos en los Estados Unidos. Un estilo de vida saludable puede ayudar a los Hispanos a combatir una predisposición genética a desarrollar enfermedades hepáticas. Foto: Getty Images.

Las personas Hispanas presentan tasas más altas de enfermedad hepática que otros grupos étnicos en los Estados Unidos. En comparación con las mujeres Hispanas, los hombres Hispanos tienen más probabilidades de contraer enfermedades del hígado y de morir a causa de estas condiciones, de acuerdo con funcionarios federales de salud y expertos de la American Liver Foundation.

A continuación, se presentan datos que reflejan la incidencia de las enfermedades del hígado en los Estados Unidos:

  • Las personas Hispanas tienen cerca del doble de probabilidades de desarrollar cáncer de hígado que las personas Blancas no Hispanas.
  • Entre las personas Hispanas, el grupo étnico que presenta mayor riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas es el de origen Mexicano.
  • Las personas Hispanas son la minoría étnica más grande en los Estados Unidos, representando un 20% de la población — alrededor de 68 millones de personas.
  • Entre las personas Hispanas, cerca del 60% son de ascendencia Mexicana.
  • Las personas Hispanas con ascendencia Mexicana desarrollan enfermedades hepáticas con más frecuencia, de hecho, el doble de frecuencia que otras personas adultas en los Estados Unidos, de acuerdo con la Oficina de Salud para las Minorías del U.S. Department of Health and Human Services.

¿Qué enfermedades hepáticas son las más comunes entre los Hispanos y cómo pueden las personas Hispanas evitar contraer una enfermedad hepática?

Los Hispanos tienen una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica (MASLD) —anteriormente conocida como enfermedad del hígado graso. Cuando las personas tienen diabetes, presión arterial alta u obesidad, se presenta acumulación de grasa en el hígado.

El exceso de grasa en el hígado puede dañar las células y llevar a desarrollar enfermedades hepáticas, incluyendo condiciones como la cirrosis, lo cual puede provocar cáncer en el hígado.

Las personas Hispanas tienen un mayor riesgo de desarrollar esteatosis asociada a disfunción metabólica, la cual es la principal causa de enfermedad hepática crónica, condición que provoca el deteriodo progresivo de las funciones del hígado.

¿Qué está provocando estas elevadas tasas de enfermedad hepática entre los Hispanos? ¿Y qué pueden hacer las personas para mantenerse más sanas?

Para conocer más sobre cómo las enfermedades hepáticas están afectando a los Hispanos, consultamos con el Dr. James Burton, hepatólogo de trasplantes que se especializa en el cuidado de pacientes con enfermedad hepática aguda y crónica antes y después del trasplante de hígado, en UCHealth University of Colorado Hospital.

Dr. James Burton, hepatólogo de trasplantes.
Dr. James Burton, hepatólogo de trasplantes.

‘‘La población Hispana tiene un riesgo particular de padecer más enfermedades hepáticas’’, advirtió Burton, quien también es profesor de medicina y gastroenterología en la University of Colorado Anschutz School of Medicine.

El hígado es el órgano más grande en el interior del cuerpo humano, y la salud hepática es esencial para la supervivencia. El hígado desempeña un papel fundamental en el metabolismo, la digestión y la eliminación de toxinas del organismo, dijo Burton.

¿Por qué los Hispanos son más susceptibles a las enfermedades hepáticas?

Una combinación de factores genéticos, hábitos, estilos de vida y barreras para acceder a servicios de atención médica preventiva contribuye al aumento de la incidencia de enfermedades hepáticas entre los Hispanos, dijo Burton.

Nuestros genes, heredados de nuestros padres, determinan todo: desde nuestra apariencia física hasta la forma en que nuestro organismo responde a los tratamientos médicos. Y sí, también influyen en nuestra predisposición a desarrollar ciertas enfermedades.

‘‘Existe un gen llamado PNPLA3, que se encuentra presente mayoritariamente en las personas Hispanas, este gen pone a los Hispanos en un mayor riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas’’, dijo Burton.

Este gen también está asociado con enfermedades como la obesidad y la diabetes, las cuales son, asimismo, más prevalentes entre la población Hispana. El gen no causa directamente la obesidad, pero la obesidad amplifica los efectos nocivos del gen. Si la persona tiene obesidad, este gen aumenta la resistencia a la insulina y la hace más susceptible a desarrollar diabetes.

‘‘La enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica es una de las principales enfermedades hepáticas en los Estados Unidos’’, dijo Burton.

Las tasas de incidencia y mortalidad por cirrosis y otras enfermedades hepáticas, son más altas entre los hombres, de acuerdo con datos de expertos en salud de los National Institutes of Health.

¿Cómo influyen la obesidad y la diabetes en las enfermedades hepáticas?

La obesidad y la diabetes son afecciones que afectan de manera desproporcionada a las comunidades Hispanas.

Expertos en salud estiman que un 35% de las personas Hispanas en los Estados Unidos tiene obesidad y un 12% tiene diabetes.

“La obesidad y la diabetes provocan la acumulación de grasa en el hígado. En muchas personas, esa grasa puede simplemente permanecer allí sin causar daño alguno; sin embargo, en otras personas puede desencadenar una cascada de inflamación que, en última instancia, conduce a la fibrosis o cicatrización, un proceso que en su etapa terminal se denomina cirrosis”, dijo Burton.

Los hábitos alimenticios y de consumo de bebidas alcohólicas también contribuyen al daño hepático.

“Cuando una persona presenta factores de riesgo tales como obesidad, diabetes y niveles anormales de enzimas hepáticas, esto constituye un factor de riesgo para el desarrollo de una enfermedad hepática. Existe inflamación, por lo que se debería realizar una evaluación más exhaustiva para determinar si se está produciendo fibrosis o cicatrización en el hígado”, dijo.

¿Qué es la cirrosis y qué tan común es esta enfermedad en los Estados Unidos?

La cirrosis es el resultado de un daño hepático a largo plazo.

Puede desarrollarse por diversas razones, entre ellas:

  • Una infección crónica por el virus de la hepatitis B o de la hepatitis C.
  • Factores genéticos.
  • Tener la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica.
  • El consumo excesivo de alcohol.

‘‘Estamos observando un aumento de las enfermedades hepáticas que derivan en cirrosis’’, dijo Burton.

La cirrosis causa 26,000 muertes cada año en los Estados Unidos y es la séptima causa principal de muerte entre los adultos de 25 a 64 años, según datos de expertos de la American College of Gastroenterology.

¿Consumir alcohol agudiza la predisposición genética a las enfermedades hepáticas?

Sí. El consumo de alcohol contribuye al desarrollo de enfermedades hepáticas.

‘‘Muchas personas no se dan cuenta de la cantidad de alcohol que consumen’’, dijo Burton.

Los siguientes ejemplos ilustran un consumo de alcohol en exceso:

  • Una cerveza estándar contiene aproximadamente 12 onzas con un 4% de alcohol.
  • Una botella de vino tamaño estándar rinde cinco copas, y una medida estándar de vino equivale a 5 onzas.
  • Una bebida estándar de licor equivale a 1.5 onzas de bebidas alcohólicas con un 40% de alcohol (80 grados).

‘‘Si una pareja comparte una botella de vino todas las noches, cada persona está bebiendo 2.5 copas’’, dijo Burton.

‘‘Para las mujeres, el consumo de una copa al día se considera moderado. Para los hombres, se considera moderado el consumo de dos a tres copas al día. Esto significa que una mujer que comparte habitualmente una botella de vino con su cónyuge está bebiendo una cantidad superior a la recomendada”, explicó.

Ser consciente de los comportamientos y hábitos que afectan la salud hepática es fundamental para cuidar el hígado.

¿Qué pueden hacer los Hispanos para reducir su riesgo de desarrollar una enfermedad hepática?

Un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo genético de desarrollar una enfermedad hepática.

‘‘Mantenga un peso saludable y controle su diabetes’’, recomendó Burton. ‘‘Ahora hay medicamentos para perder peso que han sido aprobados por la FDA, entre estos, los agonistas de GLP-1 como la semaglutida y la tirzepatida’’, dijo.

Los medicamentos para la pérdida de peso funcionan muy bien para muchas personas; sin embargo, pueden resultar costosos, y algunas personas de bajos ingresos en los Estados Unidos han tenido dificultades para acceder a los fármacos que les ayudarían a evitar la obesidad y a reducir su riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas.

Burton señaló que los expertos en salud pueden mejorar sus esfuerzos en función de identificar a las personas en riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas y facilitarles el acceso a los tratamientos adecuados, incluidos los medicamentos para la pérdida de peso, a fin de que puedan evitar la obesidad y reducir sus probabilidades de contraer una enfermedad hepática.

¿Cuáles son las señales de alerta de posibles problemas en el hígado?

Los expertos califican la enfermedad hepática como una ‘‘pandemia silenciosa”.

‘‘Hay muchas personas que desarrollan cirrosis y no presentan absolutamente ningún síntoma’’, afirmó Burton.

La ictericia, que ocurre cuando la piel y los ojos se vuelven de un tono amarillento debido a niveles elevados de bilirrubina, puede ser una señal de advertencia.

‘‘Cuando alguien desarrolla ictericia, también desarrolla ascitis, es decir, acumulación de líquido en el abdomen. Comienzan a sangrar por las grandes venas del esófago y el estómago, lo cual está relacionado con la cirrosis. Esos son signos manifiestos de enfermedad hepática. Pero para cuando alguien desarrolla síntomas evidentes, el tratamiento a esas alturas consiste en un trasplante de hígado”, explicó Burton.

Si a un paciente se le diagnostica una enfermedad hepática avanzada, el paciente corre el riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

En Colorado, cada año se diagnostican 600 casos nuevos de cáncer de hígado y se calcula que 420 personas fallecen anualmente debido a esa enfermedad.

‘‘Si a un paciente se le diagnostica cirrosis, se recomienda realizarle una ecografía hepática al menos cada seis meses’’, dijo Burton. ‘‘Se trata de un seguimiento muy cercano’’.

Un seguimiento adecuado y minucioso es esencial.

‘‘Si una persona tiene riesgo de padecer cáncer y no se monitorea activamente y se espera a que se desarrolle el cáncer, ya es tarde. Por el contrario, si el cáncer de hígado se detecta en una etapa temprana, existen varios tratamientos disponibles, entre ellos la cirugía, las terapias ablativas a través de los vasos sanguíneos e incluso el trasplante de hígado’’.

¿Cuáles son las pruebas de detección recomendadas para las enfermedades hepáticas?

Es fundamental realizar análisis de sangre para evaluar el funcionamiento del hígado.

Los exámenes médicos recomendados:

  • El panel de función hepática ayuda a evaluar los niveles elevados de enzimas hepáticas, lo cual constituye un indicio de enfermedad hepática. La elevación en los niveles de bilirrubina total es un marcador de enfermedad hepática grave.
  • Las pruebas de coagulación sanguínea pueden mostrar tiempos prolongados en pacientes con enfermedad hepática avanzada, dado que el hígado produce los factores de coagulación; cuando existe disfunción hepática, la producción de estos factores disminuye.
  • La alfa-fetoproteína es un marcador tumoral producido por el 20% de los cánceres hepáticos; un nivel elevado indica una alta probabilidad de cáncer. Lamentablemente, un nivel normal no resulta de utilidad diagnóstica.
  • El hemograma completo es una prueba que mide los niveles de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en la sangre. Con frecuencia se observan recuentos bajos de plaquetas en pacientes con cirrosis. En la cirrosis, el bazo suele agrandarse y las plaquetas quedan atrapadas dentro de este bazo aumentado de tamaño.

‘‘Si las pruebas hepáticas son anormales o si el paciente tiene grasa en el hígado, es importante dar un paso más en los análisis’’, dijo Burton. ‘‘Un médico de atención primaria debe buscar y detectar enfermedades hepáticas y posteriormente evaluar si estas se encuentran en una etapa avanzada’’.

¿Qué debo hacer si obtengo un resultado anormal en una prueba hepática? 

Burton recomienda tener una actitud proactiva con respecto a su salud.

‘‘Si obtiene resultados anormales en las pruebas hepáticas, no los ignore. Solicite a su profesional de la salud que le realice análisis adicionales, ya sean pruebas de imagen o la prueba del índice FIB-4, los cuales ayudan a detectar una enfermedad hepática avanzada’’.

El índice Fibrosis-4 (FIB-4) toma en cuenta las enzimas hepáticas, el resultado del recuento de plaquetas y su edad.

‘‘Es un cálculo sencillo que arroja un valor numérico. Si este valor es normal, significa que tiene más de un 90% de probabilidades de no presentar cicatrización grave en el hígado. Pero si es anormal, realmente necesita someterse a una evaluación más exhaustiva”, dijo Burton.

El FIB-4 es una herramienta que puede ayudar a identificar a los pacientes con alto riesgo de fibrosis hepática avanzada. Los pacientes de alto riesgo son remitidos a un especialista en enfermedades hepáticas.

¿Es importante hacerse la prueba de la hepatitis?

‘‘Sí. La detección de la hepatitis es importante”, dijo Burton. ‘‘Si no se ha sometido a una prueba de detección de hepatitis viral, le recomiendo que le pida a su médico que le ordene un análisis’’.

Las personas de 18 años o más deberían hacerse la prueba de hepatitis B al menos una vez en su vida, recomendaron expertos de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades).

¿La vacuna de la hepatitis B es efectiva en la prevención de estas enfermedades?

‘‘Es muy efectiva. La hepatitis B se puede prevenir con la vacunación”, dijo Burton.

Los virus de la hepatitis B y la hepatitis C son factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades como la cirrosis y el cáncer de hígado.

‘‘No hay vacunas contra la hepatitis C’’, dijo Burton.

La hepatitis B es la principal indicación de cáncer de hígado en el mundo.

La vía de transmisión más común del virus de la hepatitis B es durante el nacimiento, de la madre al bebé, de acuerdo con expertos de la Organización Mundial de la Salud.

‘‘Si usted contrae el virus de la hepatitis B en la infancia y no se libra de él, desarrollará una infección crónica. Por lo tanto, vacunar a los niños al nacer contra la hepatitis B previene que contraigan la hepatitis B en el futuro. Y es importante tener presente que no hay cura para la hepatitis B”, dijo Burton.

Y aunque no hay cura para la hepatitis B, hay tratamiento. ‘‘Existe tratamiento para la hepatitis B. La hepatitis B es un carcinógeno; causa cáncer. Provoca enfermedades hepáticas. Por lo tanto, la vacunación podría prevenir el cáncer. Y es precisamente mediante la prevención de infecciones virales, tales como la hepatitis B, que podemos evitar el cáncer de hígado, llevando a cabo la vacunación tanto en jóvenes como en niños’’.

Burton enfatizó la vital importancia que tienen las vacunas para prevenir enfermedades graves.

‘‘Las vacunas tienen un rol importante en la prevención”, dijo.

Él recomienda a todos sus pacientes vacunarse contra la hepatitis B.

‘‘Las vacunas desempeñan un papel fundamental en la prevención de la hepatitis B en los Estados Unidos. Todos los bebés deben ser vacunados”, dijo. (Aprenda más sobre la importancia de vacunar a los recién nacidos para protegerlos de la hepatitis B.)

¿Cuáles son las formas más comunes en las que se contrae la hepatitis B?

La hepatitis B es una infección viral que provoca inflamación en el hígado.

El virus de la hepatitis B se puede adquirir mediante:

  • Contacto sexual sin protección
  • Compartir agujas
  • De madres a bebés, durante el parto

¿Son efectivos los suplementos para una ‘desintoxicación del hígado’ o una ‘limpieza hepática’?

La industria de los suplementos para el hígado genera miles de millones de dólares cada año en los Estados Unidos, pero en realidad, la mayoría de estos suplementos no funcionan, especialmente para prevenir o tratar las enfermedades del hígado que tienden a ser condiciones severas.

‘‘Las personas quieren una solución rápida”, dijo Burton. “Están haciendo algo para tratar de ayudar a la salud de su hígado. Algunos toman suplementos a base de hierbas; otras personas realizan una limpieza hepática, lo cual se percibe como algo saludable. Y estos productos no están regulados. En todo caso, pueden ser perjudiciales’’.

‘‘Lo mejor es que ponga sus esfuerzos en aquello que realmente pueda ayudarle y que esté respaldado por la evidencia’’, dijo Burton.

‘‘Si tiene sobrepeso, la medicina basada en la evidencia recomienda que para prevenir la enfermedad hepática crónica pueda perder al menos el 10% de su peso corporal si padece esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, eso será de ayuda’’, dijo.

Adoptar hábitos saludables — como consumir alimentos nutritivos, evitar el alcohol y buscar ayuda si necesita perder peso — resulta vital para reducir las tasas de enfermedad hepática y de cáncer de hígado, dijo Burton.

‘‘Tome el control de su salud’’.

Sobre el autor

Ana G. Robleto Lupiac

Ana G. Robleto Lupiac is a writer for UCHealth Today, which serves as a hub for medical news, inspiring patient stories, and tips for healthy living. She has spent years as a communications specialist in international development, working across Central America, Mexico, and Tunisia. Throughout her career, Ana has dedicated herself to fostering transformative social change for vulnerable communities, helping people make informed decisions to prevent the spread of diseases and take protective measures. She enjoys walking and spending time with her daughter.